
Dueño de una trayectoria excepcional, Norberto Luis “Tito” Utello dedicó más de nueve décadas a la música, animando festivales, escenarios populares y transmisiones radiales que forman parte de la memoria colectiva de los nuevejulienses.
Este domingo, la comunidad de 9 de Julio atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento de Norberto Luis “Tito” Utello, ocurrido este domingo ‘Día del Padre’.
La noticia conmueve especialmente porque apenas un día antes, el sábado 20 de junio, había celebrado sus 95 años de vida junto a familiares, amigos y afectos, en una fecha tan significativa para los argentinos como el Día de la Bandera.
Con su partida se despide una de las figuras más representativas de la cultura local y uno de los máximos exponentes de la música ciudadana que tuvo la ciudad. Para muchos, Tito Utello fue el último gran bandoneonista de 9 de Julio, un artista que llevó el sonido del tango a cada rincón del distrito y que hizo de su instrumento una verdadera pasión de vida, que lo llevó a escenarios de otras geografias de la gran argentina.
Su vínculo con el bandoneón comenzó cuando apenas tenía cuatro años. Desde entonces, nunca se separó de él. A lo largo de décadas integró conjuntos musicales, participó de innumerables festivales y encuentros populares y acompañó celebraciones que quedaron grabadas en la historia cultural nuevejuliense.
Su presencia también fue habitual en los micrófonos de LT33 Radio 9 de Julio, hoy Cadena Nueve, donde sus interpretaciones y participaciones formaron parte de numerosas transmisiones especiales y programas dedicados a la música popular. Su arte llegó así a varias generaciones de oyentes que aprendieron a reconocer en él a un auténtico embajador del tango local. El Salón Blanco también vibró de su música y bandoneón que toaba con solvencia.
Más allá de sus cualidades musicales, quienes lo conocieron destacan su sencillez, su calidez humana y su permanente disposición para compartir conocimientos y experiencias con las nuevas generaciones de músicos. Fue un referente respetado dentro y fuera de los escenarios.
El reconocimiento a su trayectoria llegó también desde las instituciones. El Concejo Deliberante de 9 de Julio lo distinguió como Ciudadano Destacado del distrito, valorando una vida entera dedicada al arte, la cultura y la preservación de las tradiciones musicales que forman parte de la identidad de la comunidad.
Hoy, familiares, amigos, colegas y vecinos despiden a un hombre que hizo del bandoneón una forma de vida. Su legado permanecerá en cada tango interpretado, en los recuerdos de quienes compartieron escenarios con él y en la memoria de una ciudad que lo reconoció como uno de sus artistas más queridos.
Apenas un día después de celebrar sus 95 años, el silencio de su bandoneón deja un vacío inmenso, pero también una historia que seguirá viva en el patrimonio cultural de 9 de Julio.
Será sepultado este mediodía en el Cementerio Municipal.


