
La diputada provincial Ayelén Rasquetti presentó en la Legislatura bonaerense un proyecto de ley que propone prohibir el consumo de productos derivados del tabaco y dispositivos electrónicos para fumar en espacios públicos recreativos de toda la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa plantea una modificación de la Ley Provincial N.º 13.894 con el objetivo de crear ambientes libres de humo en plazas, parques, espacios verdes, ciclovías, juegos infantiles y otros sectores de recreación al aire libre. Además, incorpora restricciones en establecimientos sanitarios y educativos, incluyendo hospitales, unidades sanitarias, patios escolares, campos deportivos y los accesos inmediatos a esas instituciones.
El proyecto establece la prohibición de fumar cigarrillos tradicionales, así como también utilizar cigarrillos electrónicos, vapeadores, sistemas electrónicos de administración de nicotina, dispositivos de tabaco calentado y cualquier otro producto que genere humo, vapor o aerosol.
Desde el entorno de la legisladora señalaron que la propuesta busca “garantizar ambientes más saludables y seguros para las infancias y las familias”, en línea con las recomendaciones internacionales en materia de control del tabaquismo y prevención de enfermedades asociadas al consumo de tabaco.
Señalización y controles
La iniciativa prevé la colocación obligatoria de cartelería específica en todos los espacios alcanzados por la normativa y establece sanciones para quienes incumplan la prohibición. Asimismo, los municipios tendrían un rol central en las tareas de fiscalización, en coordinación con la autoridad provincial de aplicación.
Entre los fundamentos del proyecto se destaca que, si bien la Ley Nacional N.º 26.687 regula diversos aspectos vinculados al control del tabaco, no contempla de manera explícita los espacios recreativos al aire libre, lo que habilita a las provincias y municipios a avanzar con regulaciones complementarias para fortalecer la protección sanitaria.
Salud pública y prevención
La propuesta toma como referencia las advertencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sostiene que no existe un nivel seguro de exposición al humo de tabaco ajeno, incluso en espacios abiertos cuando existe cercanía física entre las personas.
Además, Rasquetti argumenta que la exposición visual al consumo de tabaco en lugares frecuentados por niños y adolescentes contribuye a la normalización del hábito de fumar, favoreciendo la curiosidad temprana y reduciendo la percepción de los riesgos asociados al tabaquismo.
Impacto ambiental
El proyecto también pone el foco en las consecuencias ambientales del consumo de cigarrillos. Según se señala en los fundamentos, las colillas representan uno de los residuos más frecuentes en plazas y espacios urbanos, liberando nicotina, metales pesados y microplásticos que contaminan el suelo, afectan la fauna y pueden representar un riesgo para los niños en áreas de juego.
La iniciativa recoge antecedentes de regulaciones similares implementadas en países como Uruguay, España, Chile, México y Estados Unidos, donde distintas ciudades y regiones avanzaron con restricciones al consumo de tabaco en espacios públicos abiertos.
“La incorporación de espacios públicos recreativos como ambientes libres de humo representa una política de bajo costo, sencilla implementación y alto impacto positivo en la salud pública, que mejora la convivencia social, reduce la contaminación ambiental y fortalece una cultura de cuidado colectivo”, sostiene el texto presentado en la Legislatura bonaerense.


