
En el marco de una sesión especial del Concejo Deliberante nuevejuliense, se trató esta noche de jueves la Rendición de Cuentas correspondiente al ejercicio económico 2025 del Departamento Ejecutivo, expediente 162/26, en cumplimiento del artículo 23 de la Ley 13.263.
Durante el debate, la concejal oficialista Inés Ormaechea defendió la administración municipal y sostuvo que el análisis de la rendición debe contemplar el complejo contexto económico y climático que atravesó el distrito durante el último año.
“La rendición de cuentas implica analizar si las partidas contabilizadas corresponden al ejercicio, si están correctamente registradas y si cuentan con la documentación respaldatoria correspondiente”, explicó.
La Contadora Pública, remarcó que el ejercicio 2025 estuvo atravesado por dos situaciones extraordinarias: la crisis económica nacional y la emergencia hídrica declarada en todo el Partido de Nueve de Julio.
Según detalló, el balance financiero arrojó un déficit de $2.438.851.742,45, cifra que atribuyó principalmente a la caída de recursos municipales y al aumento de gastos extraordinarios.
“Si bien se actualizaron tasas y llegaron recursos provinciales mediante coparticipación, no alcanzaron para cubrir todos los gastos ejecutados”, sostuvo.
La concejal destacó que, pese al complejo escenario, el municipio continuó prestando servicios esenciales como recolección de residuos, salud, desarrollo social y educación.
Además, explicó que durante la emergencia hídrica el municipio debió afrontar gastos vinculados al mantenimiento de caminos rurales, incluyendo combustible, viáticos, horas extras y costos operativos de maquinaria aportada por la Provincia y productores rurales.
También defendió la política salarial implementada por el Ejecutivo.
“El municipio decidió sostener el poder adquisitivo de los trabajadores municipales y acompañar el proceso inflacionario durante todo el año”, afirmó.
Respecto a la deuda flotante al cierre del ejercicio, indicó que gran parte correspondía al pago de salarios y que fue cancelada durante los primeros días de enero de 2026.
“Hoy queda apenas entre un 5 y un 10% de esa deuda pendiente”, aseguró.
Asimismo, reconoció que hubo partidas no ejecutadas y obras que no pudieron concretarse, aunque argumentó que la prioridad fue garantizar el funcionamiento básico del municipio.
“Una mala gestión no es solamente que los números den mal, sino que no se brinden servicios. Y este municipio siguió funcionando en medio de una crisis económica e hídrica”, concluyó.
Críticas de la oposición
Por su parte, el concejal presidente del bloque de la UCR, Ignacio ‘Nacho’ Palacios cuestionó duramente la administración de los recursos públicos y aseguró que la rendición refleja “un escenario extremadamente preocupante”.
“El déficit de 2.400 millones habla por sí solo”, señaló.
Además, advirtió que la deuda flotante alcanzó los $2.800 millones, lo que representa —según indicó— un incremento del 500% respecto a 2024.
Palacios también denunció falta de información por parte del Ejecutivo de manera constante al Deliberante.
“Hace seis meses que estamos pidiendo datos sobre la planta municipal y todavía no sabemos cuántos funcionarios hay”, afirmó. En ese sentido, la respuesta llegó del Edil del PRO, Pablo Bonfiglio quien señaló que se trata de 1.086 empleados.
Entre los principales cuestionamientos, mencionó el uso de fondos afectados para otros destinos y aseguró que existen más de $3.500 millones comprometidos que deberán ser restituidos por no haber sido usados.
En ese marco, citó un dictamen del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires sobre la utilización excepcional de recursos con destino específico.
Uno de los puntos más críticos fue la ejecución del Fondo Educativo.
“El municipio subejecutó más de $2.250 millones destinados a educación”, denunció.
Según el edil, solamente se utilizó el 21% del fondo cuando la normativa establece mínimos destinados a infraestructura escolar.
También cuestionó partidas vinculadas a distintas áreas municipales y mencionó subejecuciones en políticas ambientales, salud mental y niñez.
Entre ellas, hizo referencia al cierre de la Casa Abrigo, destinada a la protección de niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
La discusión dejó expuestas dos visiones contrapuestas sobre el manejo de los recursos públicos.
Mientras el oficialismo sostuvo que el déficit fue consecuencia de factores externos y decisiones destinadas a sostener servicios esenciales en un año crítico, la oposición advirtió sobre desorden financiero, falta de planificación y escasa transparencia.
La Rendición de Cuentas constituye una de las herramientas centrales de control político sobre la gestión municipal y ahora quedará sujeta al análisis del Tribunal de Cuentas bonaerense.
Los demás bloques de la oposición hicieron consideraciones en la misma linea del radicalismo al tiempo que no iban a votar la rendición de cuentas.
Por mayoría se rechaó el Cierre del Ejercicio 2025 del Poder Ejecutivo Municipal.
Luego, Luis Moos desde LLA presentó un detallado informe sobre inconsistencias financieras. Entre los principales puntos marcó ingresos sobredimensionados, diferencias entre recursos devengados y efectivamente cobrados, una deuda flotante elevada y una fuerte subejecución en materia de obra pública.
Además, cuestionó la falta de documentación suficiente para realizar un control más riguroso y aseguró que los números reflejan “un ejercicio financieramente desequilibrado”.
Más adelante, la concejala Julia Crespo retomó críticas que, según indicó, vienen repitiéndose desde hace años. Remarcó que más del 70% del presupuesto municipal se destina al pago de salarios, lo que limita seriamente la capacidad de inversión del Estado local.
También cuestionó la respuesta oficial ante la emergencia hídrica, denunció la falta de mantenimiento preventivo y advirtió sobre problemas en el servicio de agua potable. Si bien reconoció avances vinculados al programa educativo Programa Puentes, sostuvo que el fondo educativo fue ejecutado muy por debajo de lo establecido por ley.
En la continuidad de su exposición, Julia Crespo aseguró que apenas se utilizó el 21% del fondo educativo, cuando la normativa establece un piso mínimo del 40%, y también cuestionó la falta de recursos destinados a políticas de género y programas sociales.
Desde el oficialismo, el concejal Pablo Bonfiglio salió en defensa de la gestión y pidió contemplar el contexto económico general. Reconoció dificultades financieras, pero defendió el funcionamiento de áreas como salud y desarrollo social, que continuaron prestando servicios pese a las restricciones presupuestarias.
Además, sostuvo que sin respaldo económico de los gobiernos provincial y nacional resulta imposible proyectar grandes obras de infraestructura y llamó a construir consensos para afrontar el futuro.
Posteriormente, la concejal Nancy Griutti volvió a remarcar problemas estructurales de planificación y eficiencia. Señaló que, pese al incremento de tasas municipales, los ingresos no crecieron al ritmo de la inflación y denunció fallas en el mantenimiento de canales que agravaron el impacto de la crisis hídrica.
En ese tramo del debate también se sumaron cuestionamientos por el rechazo de ayuda externa para realizar tareas preventivas en canales y desagües, algo que, según denunciaron concejales opositores, podría haber mitigado parte de la emergencia.
En el cierre del debate, varios ediles coincidieron en marcar la necesidad de mejorar la calidad de la información pública y avanzar hacia una administración más ordenada y transparente.
Finalmente, tras las exposiciones y el intercambio político, el Concejo Deliberante sometió la Rendición de Cuentas 2025 a votación y resolvió su rechazo, dejando expuesta la profunda preocupación por el presente financiero del municipio y el fuerte debate sobre el rumbo de la gestión local.



