A 802 días de haber asumido la Presidencia, el gobierno de Javier Milei se convirtió en el tercero con mayor frecuencia de paros generales desde el retorno de la democracia en 1983. Con un promedio de una huelga cada 200 días, su gestión queda detrás de la de Fernando de la Rúa —quien registró un paro cada 92 días— y Raúl Alfonsín —con uno cada 157 días—, según un informe elaborado por Marcelo Bermolén, director del Observatorio de la Calidad Institucional de la Universidad Austral.
El estudio, difundido por la Escuela de Gobierno de esa casa de estudios, analiza el paro general número 46 desde la recuperación democrática y el cuarto durante la actual administración nacional. La medida de fuerza más reciente se llevó a cabo el 19 de febrero de 2026, convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) por 24 horas y sin movilización, en simultáneo con el tratamiento en la Cámara de Diputados de la reforma laboral impulsada por el oficialismo.
Entre los principales cuestionamientos sindicales a la iniciativa figuran modificaciones en el régimen de licencias, la definición de servicios esenciales, el funcionamiento de asambleas sindicales, cambios en indemnizaciones, vacaciones y la implementación de un banco de horas, entre otros puntos.
Un análisis histórico de la conflictividad
Desde 1983 hasta la actualidad se registraron 46 paros generales en la Argentina. De ese total, 30 ocurrieron durante gobiernos no peronistas y 16 bajo administraciones peronistas, lo que representa el 65,22% y el 34,78% respectivamente. El informe también compara promedios por gestión: 7,5 paros por mandato en gobiernos no peronistas (incluido uno en curso) frente a 2,29 en los peronistas.
“Son 46 paros generales, de los cuales 30 se han hecho a cuatro presidentes no peronistas: Alfonsín, De la Rúa, Macri y Milei, en apenas 14 años de gobierno. En cambio, hubo 16 paros generales a cinco presidentes peronistas, que cumplieron siete mandatos, en 28 años de gobierno. La desproporción es enorme”, sostiene Bermolén en el informe.
El único presidente que no enfrentó ningún paro general fue Alberto Fernández. En contraste, el actual mandatario recibió la primera huelga nacional apenas 45 días después de iniciada su gestión, lo que constituye —según el estudio— el paro más rápido convocado contra un presidente constitucional desde 1983.
El informe también destaca que febrero es un mes atípico para este tipo de medidas de fuerza. En más de cuatro décadas, solo se había registrado un antecedente similar el 24 de febrero de 2000, durante la presidencia de De la Rúa, también en el marco de una reforma laboral.
Motivos recurrentes
En cuanto a los fundamentos de las huelgas generales en el período 1983–2026, el 74% (34 de 46) estuvo vinculado a reclamos contra políticas económicas, mientras que cuatro paros se relacionaron específicamente con reformas laborales o intentos de flexibilización: dos durante el gobierno de Carlos Menem, uno durante De la Rúa y el actual.
“Transcurridos ya 26 meses de la gestión libertaria, Javier Milei, envalentonado por los resultados electorales y la necesidad de marcar el ritmo de la agenda pública, asume el riesgo de la confrontación en un contexto de dificultades globales que estimulan el renacer de la conflictividad sindical”, concluye Bermolén.
Informe-Paros-Generales-46-El-cuarto-a-Javier-Milei


