La vuelta a clases en la Provincia de Buenos Aires está marcada por la incertidumbre financiera que afecta a los colegios privados. La imposibilidad de actualizar los aranceles hasta marzo, sumada a los recientes acuerdos salariales retroactivos para los docentes, pone en riesgo la estabilidad económica de estas instituciones. Las escuelas privadas enfrentan un desafío severo: deben pagar salarios y costos operativos sin ingresos por cuotas escolares en enero y febrero. Según la Asociación de Institutos de Enseñanza Argentina (AIEPA), esta situación genera una brecha de tres meses sin cobertura para los nuevos costos laborales, lo que representa un costo salarial acumulado de aproximadamente el 8.1%. La situación es crítica para los aproximadamente 4.800 colegios privados que reciben subvención estatal en la Provincia de Buenos Aires, más del 70% del total de los establecimientos educativos de gestión privada en la provincia.


