La Secretaría de Salud de la Municipalidad de Nueve de Julio, a través del Ministerio de Salud de la Provincia y la Dirección Provincial de Epidemiología, emitió una serie de recomendaciones ante la presencia de casos de Hantavirus en la región, instando a intensificar la vigilancia epidemiológica para lograr una detección oportuna.
Desde el área sanitaria se recordó que todos los años se registran entre 20 y 25 casos en una amplia zona endémica de la Provincia de Buenos Aires. Esta cifra puede variar y hasta duplicarse en períodos de intensas lluvias e inviernos benignos, condiciones que favorecen la proliferación de roedores, principales transmisores del virus.
Las autoridades destacaron que el principal problema no es la incidencia anual de la enfermedad, sino la alta letalidad de los casos, que puede superar el 30%. En este sentido, la identificación temprana de las personas afectadas resulta clave para mejorar las posibilidades de sobrevida, mediante la aplicación oportuna de medidas de apoyo médico.
¿Qué es el Hantavirus?
El Hantavirus es una enfermedad zoonótica aguda que se manifiesta inicialmente con fiebre, dolores musculares (mialgias) y trastornos gastrointestinales. Posteriormente puede evolucionar de manera repentina hacia una insuficiencia respiratoria grave e hipotensión, con riesgo de desenlace fatal.
En Argentina y Chile, la enfermedad es causada principalmente por el virus Andes. El principal reservorio es un roedor del género Peromyscus. La transmisión al ser humano se produce por inhalación de aerosoles contaminados con secreciones de roedores infectados, o por contacto del virus con heridas en la piel o mucosas. La transmisión de persona a persona solo fue documentada una vez en el país.
Recomendaciones para la población
La Secretaría de Salud recordó una serie de medidas preventivas fundamentales para reducir el riesgo de contagio:
Desmalezar y mantener el pasto corto en un perímetro de 30 metros alrededor de la vivienda. Se recomienda desratizar el área siete días antes de realizar estas tareas.
Disponer la basura en recipientes resistentes, con tapa y correctamente cerrados.
Proteger las fuentes de abastecimiento de agua; si no es potable, utilizarla siempre hervida.
Mantener bodegas de granos, leña, paja o herramientas a más de 30 metros de la vivienda, bien ventiladas.
Transitar solo por senderos habilitados y evitar internarse en zonas con vegetación abundante.
No recolectar frutas silvestres ni leña.
Acampar únicamente en lugares abiertos y campings autorizados, sin evidencias de roedores.
Aplicar medidas de control de roedores en campamentos forestales, agrícolas u otros.
Utilizar carpas con piso y completamente selladas, y limpiar el área antes de acampar.
Sellar con materiales resistentes todas las aberturas por donde puedan ingresar roedores.
Eliminar elementos en desuso que puedan servir como refugio para roedores.
Almacenar los alimentos en envases herméticos y no dejar restos de comida, incluidos los de mascotas, al alcance de roedores.
Ventilar durante al menos 30 minutos los lugares cerrados antes de ingresar y luego rociar con solución de cloro para evitar la formación de aerosoles.
Mantener el perímetro de la vivienda limpio, despejado y libre de fuentes de alimento o refugio para roedores.
Finalmente, desde la Secretaría de Salud se solicitó a la población que, ante la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad y antecedentes de posible exposición, concurra de inmediato al centro de salud más cercano para una evaluación médica oportuna.


