Este domingo se recordó, por parte de los católicos la Ascensión de Jesús que simboliza el retorno celestial y glorioso del hijo de Dios, luego de haber cumplido con su deber en la Tierra con los hombres.
En la catedral santo Domingo de Guzmán, el obispo de Nueve de Julio, monseñor Ariel Torrado Mosconi llevó adelante la misa, tras su regreso a la diócesis luego de su viaje, a Polonia, Ucrania, Roma y El Vaticano.
El celebrante resaltó que la fecha ‘nos invita a volver nuestra mirada y el corazón al cielo, meta de nuestra existencia’, tras ello, enfatizó que ‘muchas veces estamos tan preocupados por las cosas de esta tierra que nos olvidamos de elevar nuestra mirada al cielo’.
Pero, ¿qué significa este misterio de la Ascención? Y ¿qué enseñanza concreta me deja para mi vida? preguntó el obispo.
Se dan dos paradojas: para subir hay que bajar y Jesús se va para estar más cerca.
La primera paradoja es que para ir a lo más alto debemos aprender a bajar a lo más humilde y a ser servidores de todos.
La segunda paradoja es que Jesús se va para estar más cerca de nosotros intercediendo ante el Padre y habitando en lo más íntimo de nuestro corazón por el Espíritu Santo.
Además, la Ascensión de Jesús, representa la exaltación de Jesús y la posibilidad de que los hombres que creen en su palabra puedan ascender hacia el cielo tras su muerte.


