De la necesidad del pase sanitario para distintas disciplinas deportivas, encuentros sociales y en el uso comercial algunos países ya están tomando la decisión de la obligatoriedad de vacunarse contra el coronavirus.
Ecuador se convirtió en la primera nación de América Latina en avanzar en ese sentido. Y lo dispuso antes de fin de año. El Gobierno se basó en el aumento de contagios y la circulación de nuevas variantes como Ómicron para impulsar la medida. La cartera sanitaria argumentó que esta decisión se enmarca en la Constitución, que establece que la salud es un derecho que debe garantizar el Estado.
A su vez, Costa Rica había decretado la obligatoriedad de la vacuna contra la Covid-19 para todos los empleados públicos, además de facultar a los patronos privados a exigirla a sus trabajadores.
Ahora, Austria será a principios de febrero en el primer país de Europa en hacer obligatoria la vacunación contra el coronavirus para todos los mayores de 18 años y para su cumplimiento dispondrá elevadas multas.
“Es un proyecto sensible” pero “conforme a la Constitución”, insistieron las autoridades austríacas. Está prevista una “fase de adaptación” para los más reticentes al pinchazo “hasta mediados de marzo”, agregó.
“Después, se efectuarán controles” y no estar vacunado constituirá un “delito” con “sanciones” financieras de entre 600 y 3.600 euros (685 y 4.100 dólares), en caso de persistir.
Francia, además de anunciarlo para múltiples actividades, y sobre todo las deportivas, elevó la consideración al parlamento.
Con esa ley, se tendrá que demostrar tener la pauta completa de vacunación (lo que incluye la dosis de refuerzo siete meses después de las dos primeras inyecciones) para ir a un bar, un restaurante, al cine, a un espectáculo o a un estadio, pero también para utilizar los transportes públicos de largo recorrido (autobuses, trenes, aviones o barcos).
Italia, uno de los países europeos con las medidas más estrictas en materia de vacunación, introdujo la obligación para los mayores de 50 años desde el pasado 7 de enero, una medida que se consensuó con dificultades entre las distintas fuerzas políticas que apoyan al Gobierno de Mario Draghi.
Además, desde el 10 de enero se pide la pauta completa o haber superado la enfermedad para acceder prácticamente a todas las actividades, desde el ocio hasta los medios de transporte, incluidos metro y autobuses, mientras que en el terreno laboral los menores de 50 años aún no tienen que estar vacunados para ir a trabajar, excepto categorías como fuerzas del orden, personal escolar y sanitarios.
Alemania aprobó en diciembre un proyecto de ley del gobierno de Olaf Scholz que impone la vacuna obligatoria en sectores laborales sensibles, como geriátricos o sanitarios. Planteaba plazos largos hasta hacerse efectiva la medida, hasta marzo, en atención al periodo preciso para tener la pauta completa. Además, se insiste en la necesidad de implantar la vacuna obligatoria de modo general.
En Grecia, alrededor de 300.000 griegos mayores de 60 años se verán obligados a pagar una multa de 50 euros por no vacunarse, ya que este lunes venció el plazo que el Gobierno del conservador Kyriakos Mitsotakis había dado en noviembre a este grupo de edad para que se inocule contra el coronavirus.
República Checa decretó la vacunación obligatoria de ciertos empleados públicos, como sanitarios, soldados, asistentes sociales y policías, así como los mayores de 60 años, que deberían recibir el suero antes del 28 de febrero.
Asimismo, en Indonesia ya es obligatoria para todos los adultos, donde hay multas para quienes no se vacunen. También es obligatoria la inmunización desde los 18 años en Tayikistán y Turkmenistán.
En Arabia Saudita es obligatoria para trabajadores de los sectores público y privado que deseen asistir a un lugar de trabajo y para personas que ingresan a establecimientos gubernamentales, privados o educativos.
Y en Canadá deben inocularse obligatoriamente todas las personas que trabajen en cualquier lugar regulado por el gobierno federal.
Mientras tanto, en la Argentina esa posibilidad se descarta por el momento. “Tenemos una buena cobertura; no se justifica la obligatoriedad de la vacuna”, aseguró este lunes la secretaria de Acceso a la Salud, Sandra Tirado. No obstante, se avanza hacia la obligación del pase sanitario en múltiples actividades y en varios distritos concejales piensan en legislar para que el incumplimiento sea multado.


