
Con el incremento del uso de estufas, calefones y otros equipos de calefacción durante el invierno, la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Nueve de Julio difundió una serie de recomendaciones destinadas a prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono.
Desde el área se recordó la importancia de garantizar una ventilación constante en los hogares, controlar que la llama de los artefactos a gas sea de color azul y realizar revisiones periódicas de las instalaciones. También se recomendó no dormir con braseros o estufas a querosén encendidos y evitar la instalación de calefones en baños o ambientes sin adecuada ventilación.
Las autoridades advirtieron que el monóxido de carbono representa un riesgo especialmente peligroso porque no puede detectarse a través de los sentidos: no tiene olor, color ni sabor. Además, se genera por la combustión incompleta de distintos combustibles y puede acumularse en espacios cerrados.
Por este motivo, se insistió en la necesidad de adoptar hábitos seguros dentro del hogar y efectuar controles preventivos anuales para reducir la posibilidad de accidentes que pueden tener consecuencias graves para la salud e incluso provocar la muerte.
Es de señalar que el monóxido de carbono (CO) se produce por la combustión incompleta de gas, leña, carbón o naftas. No se ve, no se huele y no se siente, por lo que puede acumularse en ambientes cerrados sin que nadie lo perciba.
En Argentina causa alrededor de 200 muertes y 40.000 intoxicaciones por año.
En julio de 2025 se registraron 473 casos, un 57% más que la mediana de años anteriores. Aquí, consejos y recomendaciones para evitar problemas.


