
El acoso en redes y el grooming se afirman como dos de los mayores riesgos para chicos y adolescentes en el mundo digital. Especialistas advierten que el acceso temprano a celulares, la falta de supervisión y el uso intensivo de plataformas pospandemia los dejan expuestos a hostigamiento entre pares y al contacto con adultos que buscan manipularlos. El grooming es un delito en Argentina desde 2013: adultos que falsean su identidad para ganar confianza, pedir fotos íntimas o concretar encuentros, y luego extorsionan o amenazan para mantener el secreto. El ciberacoso, en tanto, incluye insultos, rumores, exclusión de grupos y difusión de imágenes sin consentimiento. A diferencia del bullying escolar, no tiene horario y se replica al instante. Las señales de alerta son cambios de conducta, ocultamiento del celular y bajo rendimiento escolar. Los expertos recomiendan hablar en casa sobre los riesgos, configurar la privacidad, no compartir datos personales y denunciar ante sospechas a la línea 137 o en fiscalías especializadas en delitos informáticos.


