
En un fallo histórico para Argentina, la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó la sentencia de primera instancia del juicio por la expropiación de YPF, evitando que el país deba afrontar un pago superior a los US$16.000 millones en una disputa judicial iniciada en 2015.
La victoria fue posible gracias al trabajo estratégico del equipo de la Procuración del Tesoro de la Nación, encabezado por el Procurador Sebastián Amerio, y en particular de los Subprocuradores Juan Ignacio Stampalija, Julio Pablo Comadira y Santiago Castro Videla. Todos ellos comparten una formación sólida en la Universidad Austral, donde además se desempeñan como docentes de grado y posgrado.
Juan Ignacio Stampalija cuenta con estudios de posgrado internacionales, incluyendo dos Maestrías en Derecho (LL.M.) de la Universidad de Hong Kong y de la New York University, donde fue Arthur T. Vanderbilt Scholar. Actualmente coordina la Maestría en Derecho con orientación en Arbitraje, Litigios y Contratos Internacionales y la Diplomatura en Contratos y Litigios Judiciales Internacionales en la Universidad Austral.
Julio Pablo Comadira se especializó en Derecho Administrativo, habiendo completado la carrera de Abogacía, la Maestría y el Doctorado con los mejores promedios de su camada. Es Profesor Titular y Subdirector del Departamento de Derecho Administrativo, co-dirigiendo la Clínica Jurídica de Interés Público, y cuenta con diplomaturas en Contratos Públicos y Derecho de los Hidrocarburos.
Santiago Castro Videla también posee una Maestría en Derecho Administrativo, con diplomaturas en Derecho Constitucional Profundizado y Derecho Procesal Constitucional. Antes de asumir como Subprocurador del Tesoro, fue Director Ejecutivo del Observatorio de Decretos Sujetos a Control Legislativo (ODCL) de la Universidad Austral.
Fernando Toller, director de la carrera de Abogacía de la Universidad Austral, destacó: “Juan Ignacio, Pablo y Santiago no solo son juristas muy destacados, sino también excelentes personas, trabajadores infatigables y hombres de ética intachable. Combinan profesionalismo con afabilidad y siempre ponen el valor de las personas por encima de todo”.


