En el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, y al cumplirse 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, se realizó en Plaza Italia el acto central organizado por la comunidad educativa de Nueve de Julio, con participación de instituciones, autoridades y público en general.
La ceremonia, transmitida en vivo por Cadena Nueve (89.9 Máxima), comenzó con la bienvenida a las Banderas de las Escuelas presentes y la mención de autoridades educativas, municipales y representantes de distintos sectores. Entre ellos se destacaron la inspectora jefa distrital Gabriela Tiani, la inspectora regional de gestión privada Leonor Capriroli, funcionarios municipales, concejales, representantes gremiales y excombatientes de Malvinas.
También participaron estudiantes de distintos niveles de la Escuela Normal Superior y de otras instituciones de la ciudad, quienes fueron protagonistas de una jornada atravesada por la memoria, la identidad y el compromiso democrático.
Un acto con fuerte participación estudiantil
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el rol de los estudiantes, quienes compartieron producciones trabajadas en el aula durante los días previos.
Entre ellas, se destacó la intervención basada en el cuento “Irulana y el Ogronte” de Graciela Montes, utilizado como recurso para reflexionar sobre el miedo, el silencio y la violencia durante la última dictadura. A través de lecturas, interpretaciones y producciones radiales, los jóvenes pusieron en valor el poder de la palabra como herramienta para construir memoria.
Además, se llevó adelante una propuesta colectiva en la que los presentes firmaron letras dispuestas en la plaza para conformar los nombres de tres jóvenes nuevejulienses desaparecidas durante la dictadura: María Ester, Mercedes y Mimí. El gesto simbólico buscó reforzar la memoria local y visibilizar historias que aún interpelan a la comunidad.
Memoria local y testimonios
El acto también incluyó un momento profundamente emotivo con el testimonio de Rafael Mac Donough, sobrino de una de las víctimas, quien relató la historia de Mercedes Bogliolo, desaparecida durante la dictadura tras haber sido secuestrada y llevada a un centro clandestino de detención.
El relato permitió poner en dimensión humana el terrorismo de Estado y reforzar la importancia de sostener la memoria no solo como hecho histórico, sino como experiencia viva en muchas familias.
El mensaje institucional: memoria, educación y democracia
En el tramo final, las autoridades educativas brindaron sus discursos, en los que coincidieron en destacar el papel fundamental de la escuela en la construcción de memoria y en la defensa de la democracia.
La inspectora jefa distrital Gabriela Tiani fue contundente al señalar:
“Recordar no es un gesto simbólico, es una responsabilidad democrática”.
En esa línea, subrayó que enseñar lo ocurrido durante la dictadura forma parte esencial de la formación ciudadana y advirtió sobre el contexto actual:
“En tiempos en los que reaparecen discursos que relativizan o niegan el terrorismo de Estado, la educación pública tiene un rol indelegable”.
Además, sostuvo que:
“Cuando se relativiza el pasado, se abre la puerta a la desinformación y al negacionismo. Frente a eso, más memoria, más enseñanza y más democracia”.
Por su parte, la inspectora regional Leonor Capriroli puso el acento en la transmisión generacional y en las consecuencias humanas del terrorismo de Estado:
“Es responsabilidad de la escuela enseñar la historia. Muchos la vivimos, pero ustedes tienen que conocerla para construir memoria”.
También remarcó:
“Si hubo 30.000 desaparecidos, hay miles de familias rotas. Esas heridas no se curan cuando no sabemos dónde están nuestros seres queridos”.
Y llamó a sostener la búsqueda de identidad:
“Sigamos luchando por encontrar a los nietos que aún faltan”.
El acto concluyó con la despedida de las banderas de ceremonia y un mensaje compartido por toda la comunidad: sostener la memoria como base de la vida democrática.
A 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar, la jornada dejó en claro que la escuela continúa siendo un espacio fundamental para construir memoria, promover el pensamiento crítico y reafirmar el compromiso con los derechos humanos.
El “Nunca Más”, repetido a lo largo del encuentro, volvió a resonar en Plaza Italia como una consigna vigente y necesaria, para concluir la recordación.





