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Poder 1976 y poder 2026

Escribe para Cadena Nueve, jorge Suevus

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El 24 de marzo es el aniversario de parte de la idiosincrasia del pueblo argentino: en esa manera de ser que dio origen a nuestra Patria, considerando privilegios para pocos y resistencia a esos privilegios por la mayoría.

El 24 de marzo fue un paso brutal para modificar el rumbo del país aunque en un contexto que trasladaba el testigo (carrera de postas) que había sido de la aristocracia beneficiaria de la zona núcleo de la Pampa Húmeda como granero del mundo que para no deshacerse luego del intento de sostenerse desde la ganadería con el tratado Roca-Runciman, a las mayorías desde cierto desarrollo industrial generada por un grupo de generales del Ejército (cuando estaban las fuerzas armadas politizadas), cuyo paso (del testigo) luego fue hacia la Armada desde la Revolución Libertadora, pasando después a la caballería tratando de darle sobrevida a la industria, pero la desregulación del patrón oro-dólar dio paso al juego financiero profundizada por la crisis del petróleo que más tarde se impuso en el Consenso de Washington: cae el muro de Berlín y la crueldad pasa a manos de la gente común (de quienes creen que hacen las cosas bien contra los que no importó cómo las hicieran).

Es decir, el paso del testigo del poder, no es broma: y no tiene que ver con esa confusión habitual que hizo creer el globalismo, en el que cada quien puede hacer lo que quiere desde el puesto que representa (desde cualquier lugar de los tres poderes) para luego pedir disculpas o justificarse de algún modo.

El poder, es del poder. Definido, en esta ocasión, por el término de partida: nacionalismo. Y para que cada nación sea fuerte: industrialista, con un mercado interno poderoso, pleno empleo, fuerzas armadas poderosas, una academia integrada al sector privado y a las fuerzas armadas, y un pueblo en actitud de combate con gobiernos que dirigen una nación en armas.

Porque es de amor y paz el nacionalismo. No por otra cosa el poder de hoy (Trump y Putin) reorganizan las posibilidades de sostener el poder de las armas nucleares y del vector energético solo en sus manos (mientras fortalecen el trabajo en sus naciones, enriqueciendo a sus trabajadores y poniéndole límites de ingresos a los de mayores ingresos).

Mientras, el globalismo desespera: agoniza amenazando con el precio del petróleo haciéndolo subir, mientras extiende las operaciones militares para que suba más el petróleo porque mientras, se acelera la especulación financiera en las bolsas de valores, como es posible notar en la Unión Europea respecto de la operación especial rusa en Ucrania, mientras Hungría y Suiza hacen notar la probable desaparición europea sin la energía rusa.

Trump, mientras, juega fuerte: desarticula las armas nucleares de Irán, pero deja que Israel sea lo suficientemente débil para que deje de ser el gendarme de Medio Oriente. En una guerra conversada, cada jugada, entre Trump y Putin (aliado de Irán, que utiliza la inteligencia satelital rusa para sus misiles, pero que debe reducir su óptimo a un máximo que no ponga en peligro a Rusia; Trump, además, deja fuera de juego a Inglaterra para siempre).

En pocos días, dijo Trump, terminará la operación especial en Irán.

Luego o a la par, se resolverá la cuestión de Cuba, pero también de Colombia y Argentina. Parece que Petro y Milei juegan también para el narcotráfico (más el adicional de que Milei juega también para China, la única beneficiaria del globalismo), aunque Nordelta y Puerto Madero nota mudanzas vertiginosas de los narcotraficantes hacia otras latitudes (acá el problema lo tendrán los funcionarios de los tres poderes que fueron funcionales al narcotráfico: quedarán en evidencia y al alcance de la Justicia).

Por otra parte, el fuerte avance hacia el industrialismo, hace notar que en Argentina no es cierto que no hay inflación, que las variables macroeconómicas son un desastre, y también que desde los municipios que no tienen manera de continuar si no se ordena de algún modo la economía nacional, antes.

Descripción para hacer notar que tenemos que sostenernos unidos hasta que pase el temporal (de las fuerzas del cielo): no son limitaciones de la gestión del distrito lo que está ocurriendo, como no son limitaciones de los empresarios y comerciantes lo que está ocurriendo, como tampoco de los empleados y fuerza laboral.

Conocer las causas y la orientación de la dirección política nos da el marco para la toma de decisiones: no es necesario hacer como el avestruz, pero tampoco ejercer la crueldad de la estratificación entre mejores y peores.

Solidaridad y amor necesita cada quien y cada pueblo tanto como el distrito.

Estamos en condiciones de confiar y contar con algo más de paciencia para darle lugar a un último malestar.

Porque el nacionalismo industrialista está en marcha y nos beneficiará en nuestra Nación Argentina, porque el distrito de Nueve de Julio, tiene memoria industrial.

 

 

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