Según un estudio realizado por experto, Argentina ha experimentado un alarmante crecimiento de fraudes digitales y suplantación de identidad.
Durante 2025, el 76% de los usuarios argentinos admitió haber sido víctima de al menos una estafa online, siendo las más comunes el phishing, el robo de credenciales y los fraudes en comercio electrónico. El país se destacó entre los más afectados de América Latina, con un 63% de los delitos informáticos relacionados con estas modalidades.
El 90% de los intentos de fraude provienen de perfiles falsos en redes sociales, que suplantan la identidad de empresas u organismos estatales. Los estafadores, cada vez más sofisticados, investigan los seguidores de cada perfil y se comunican directamente con ellos, ofreciendo gestiones falsas haciéndose pasar por supuestos asesores.
Uno de los grupos más vulnerables son los jubilados, ya que los perfiles fraudulentos promocionan beneficios inexistentes para obtener datos que luego utilizan en operaciones de crédito en bancos u otras entidades. Además, se recomienda evitar realizar búsquedas en internet para trámites financieros, ya que la primera opción no siempre corresponde al sitio oficial.
En caso de haber sido víctima de fraude, se sugiere denunciar el hecho ante la policía para dejar constancia judicial y luego reportar el perfil falso en la red social correspondiente.
Ante la creciente sofisticación de las estafas, es crucial implementar una coordinación más efectiva entre empresas, organismos estatales y redes sociales. Esto permitiría centralizar denuncias y generar alertas tempranas que ayuden a bloquear perfiles fraudulentos de forma más ágil.


