En ‘Despertate’ por Cadena Nueve, Màxima 89.9 y Visiòn Plus TV, Guillermo ‘Grillo’ Rodríguez analizó el contexto que suele rodear a los enfrentamientos deportivos entre Argentina e Inglaterra, especialmente por el peso histórico del conflicto por las Islas Malvinas y las relaciones entre ambos países.
El docente reconoció que la carga emocional existe y que resulta imposible ignorarla, pero advirtió sobre el riesgo de convertir un partido de fútbol en una prolongación de disputas políticas o militares.
“Es un partido de fútbol. Hay que volver a encuadrarlo como un deporte, con reglas claras, donde todo termina cuando termina el encuentro y después la vida continúa”, expresó.
En ese sentido, remarcó que los futbolistas ingleses actuales no son responsables de las decisiones políticas tomadas por sus gobiernos décadas atrás y consideró injusto trasladarles esa carga histórica.
La escuela como espacio para enseñar historia sin promover el odio
Grillo sostuvo que el Mundial dejó una enorme cantidad de contenidos para trabajar dentro de las aulas.
Según explicó, el fútbol permite abordar en las aulas, temas vinculados con: la historia de los países; los procesos de colonización; la geopolítica; el respeto entre los pueblos; la convivencia democrática; el deporte como herramienta de integración.
Sin embargo, insistió en que ese análisis debe realizarse desde una mirada educativa y crítica, nunca promoviendo sentimientos de odio hacia otros pueblos.
“No podemos criar chicos con odio porque alguien habla inglés. Los ingleses son personas como nosotros y muchos de ellos son absolutamente ajenos a los conflictos históricos”, afirmó.
El deporte como una escuela de valores
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el papel del deporte en la formación de los jóvenes.
Grillo destacó que los estudiantes aprenden permanentemente valores como: el respeto al rival; el reconocimiento del esfuerzo del otro; aceptar la derrota; celebrar el triunfo sin humillar; y entender que la competencia termina cuando finaliza el partido.
Incluso recordó el tradicional “tercer tiempo” del rugby como ejemplo de convivencia entre rivales una vez concluido el juego.
“Se puede jugar un partido muy intenso, pero después compartir una mesa. Esa debería ser la esencia de todos los deportes”, sostuvo.
“El enojo pasa, las palabras quedan”
Durante la conversación también se hizo referencia a la campaña impulsada por Cadena Nueve bajo el lema “El enojo pasa, las palabras quedan”, orientada a reducir la violencia verbal tanto en el deporte como en la vida cotidiana.
Grillo acompañó esa iniciativa y señaló que muchas agresiones comienzan desde las categorías infantiles.
Recordó experiencias vividas como profesor de educación física, donde incluso fue necesario pedirles a algunos padres que abandonaran los partidos de niños pequeños debido a los insultos dirigidos hacia árbitros, rivales e incluso otros padres.
“Todo nace desde el ejemplo. Si queremos cambiar la sociedad tenemos que empezar por los adultos”, señaló.
El rol de la familia
El director de la Escuela Nº 10 remarcó que la educación en valores no depende únicamente de las instituciones escolares.
Por el contrario, consideró fundamental el acompañamiento permanente de las familias durante el crecimiento de niños y adolescentes.
En ese marco valoró la creación de espacios de formación para padres, destinados a brindar herramientas sobre límites, diálogo, acompañamiento emocional y resolución pacífica de conflictos.
“La escuela acompaña, pero la familia sigue siendo el primer espacio donde se forman los valores”, indicó.
Un camino largo, pero posible
Sobre el final de la entrevista, Grillo reconoció que modificar determinadas conductas sociales demandará tiempo.
No obstante, aseguró que el cambio es posible si existe un trabajo sostenido entre escuelas, familias, clubes deportivos, medios de comunicación y toda la comunidad.
“Los cambios no llegan de un día para otro, pero año tras año uno los ve en las escuelas. Por eso estoy convencido de que podemos construir una sociedad con más respeto, menos violencia y más diálogo”, concluyó.



