
A poco más de un mes de la Revolución de Mayo, el 30 de junio de 1810 marcaba una etapa de consolidación del nuevo gobierno patrio, que comprendía la importancia estratégica de los ríos y del espacio marítimo para sostener la comunicación entre las provincias, proteger el comercio y afirmar la soberanía en el entonces Virreinato del Río de la Plata.
Desde aquellos primeros días de la historia argentina, la navegación representó un factor esencial para el desarrollo económico, el abastecimiento de las poblaciones y la defensa del territorio. Los ríos Paraná, Uruguay, Paraguay y el Río de la Plata constituían las principales vías de comunicación, permitiendo el transporte de personas, mercancías e información en un momento en que los caminos terrestres presentaban enormes dificultades.
Con el paso del tiempo, la organización del Estado argentino dio lugar a instituciones especializadas encargadas de garantizar la seguridad de la navegación y el control de los espacios acuáticos. En ese contexto, la Prefectura Naval Argentina se consolidó como la autoridad marítima nacional y una de las fuerzas federales de seguridad con mayor presencia territorial.
Actualmente, la Prefectura Naval Argentina tiene la misión de ejercer el poder de policía de seguridad de la navegación, proteger la vida humana en las aguas, prevenir delitos, custodiar las fronteras fluviales y marítimas, controlar el cumplimiento de la normativa vigente y colaborar como auxiliar permanente de la Justicia.
Su despliegue operativo abarca la totalidad de las vías navegables interiores, el litoral marítimo argentino y el mar territorial, mediante una red de prefecturas distribuidas en todo el país, patrulleros, guardacostas, embarcaciones menores, aeronaves y miles de efectivos altamente capacitados.
Además de sus funciones de seguridad, la Institución participa en tareas de búsqueda y rescate, asistencia durante emergencias, protección ambiental, control de la pesca, preservación de los recursos naturales y prevención de la contaminación de las aguas.
A más de dos siglos de aquellos acontecimientos de 1810, la importancia estratégica de la navegación continúa siendo un elemento fundamental para el desarrollo nacional. En ese escenario, la Prefectura Naval Argentina mantiene vigente el compromiso de garantizar la seguridad de las vías navegables, proteger a quienes las utilizan y contribuir a la defensa de los intereses marítimos y fluviales de la Nación, reafirmando una misión que hunde sus raíces en los primeros años de la construcción del país.


