El feriado por el Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes dejó un impacto económico directo de $216.649 millones y movilizó a 993.683 turistas en todo el país, según un relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Si bien la actividad turística logró sostener niveles de movimiento en numerosos destinos, se trató del fin de semana largo con menor circulación de viajeros en lo que va de 2026.
Entre los factores que condicionaron la actividad se destacaron el inicio del Mundial de Fútbol 2026, que captó gran parte de la atención de los argentinos, un escenario económico que continúa impulsando decisiones de viaje más prudentes y, en algunas regiones, condiciones climáticas adversas que afectaron la movilidad.
A pesar de ello, el número de turistas creció un 37,7% respecto del mismo feriado del año pasado. Sin embargo, la comparación debe contemplar que en junio de 2025 hubo dos fines de semana largos consecutivos —los del 17 y el 20 de junio— que, sumados, movilizaron a más de 2,2 millones de personas.
El gasto promedio diario por turista alcanzó los $109.013, lo que representó una caída real del 3,5% frente a 2025. También disminuyó la estadía promedio, que pasó de 2,3 a 2 días. No obstante, el gasto total registrado durante el feriado mostró una mejora real del 15,5% respecto al mismo período del año anterior.
Escapadas breves y consumo moderado
Durante el fin de semana volvió a evidenciarse una tendencia que se consolida en el turismo argentino durante 2026: viajes más cortos, reservas de último momento y un consumo contenido. En la mayoría de los destinos las reservas previas fueron bajas, aunque las ventas de último momento permitieron mejorar parcialmente los niveles de ocupación.
El turismo se concentró especialmente en propuestas vinculadas a la naturaleza, la nieve, las termas y los grandes eventos deportivos y culturales. La proximidad de las vacaciones de invierno también comenzó a influir en las decisiones de los viajeros.
Patagonia y Norte, entre los destinos más elegidos
La Patagonia volvió a posicionarse entre las regiones más demandadas. Bariloche encabezó las búsquedas y anticipó una temporada invernal prometedora gracias a las primeras nevadas. También registraron movimiento San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Ushuaia y los principales centros de esquí.
En el Litoral, Puerto Iguazú mostró niveles de ocupación cercanos al 70%, mientras que los Esteros del Iberá y las termas entrerrianas sostuvieron una buena afluencia de visitantes.
El Norte argentino tuvo en Salta uno de sus principales focos de atracción, impulsado por los actos y actividades organizadas en homenaje al general Güemes. La provincia desplegó más de 250 propuestas culturales, históricas y turísticas en el marco del programa “GüeMES 2026”. Por su parte, Jujuy alcanzó una ocupación hotelera del 60%, sostenida por destinos emblemáticos como Purmamarca, Tilcara y Humahuaca.
Córdoba mantuvo un movimiento moderado, con mejores resultados en los valles de Calamuchita y Punilla, mientras que Mendoza continuó consolidándose a partir de su oferta de enoturismo, gastronomía y turismo de montaña.
Eventos deportivos y culturales, protagonistas
Los eventos deportivos se transformaron en uno de los principales motores del movimiento turístico. San Juan reunió a miles de visitantes con competencias de patinaje artístico, balonmano, ciclismo y mountain bike. Catamarca, por su parte, desplegó una intensa agenda con torneos de pádel, mountain bike, enduro, karate y trail running.
Las propuestas culturales también tuvieron un rol destacado. En la Ciudad de Buenos Aires, que recibió cerca de 80.000 visitantes y generó un impacto económico de $22.000 millones, sobresalieron la apertura del Fan Fest del Mundial, los homenajes a Jorge Luis Borges, conciertos en el Teatro Colón y una variada agenda gastronómica.
Nieve, ballenas y nuevas experiencias
Entre las novedades del fin de semana se destacaron las fuertes acciones promocionales de Chubut para la temporada invernal, incluyendo la instalación de una réplica del Patagotitan mayorum en Buenos Aires y la difusión de productos turísticos que combinan nieve y avistaje de ballenas.
También ganó protagonismo el astroturismo, una actividad en crecimiento en distintos puntos de la Patagonia gracias a la calidad de sus cielos y la baja contaminación lumínica.
En tanto, la temporada de avistaje de ballenas en Península Valdés comenzó de manera anticipada, buscando evitar la superposición con el Mundial de Fútbol. La apertura coincide además con los 40 años del primer avistaje embarcado en la región.
Balance anual
Con este feriado ya son seis los fines de semana largos transcurridos en 2026. En conjunto, movilizaron a 10.374.523 turistas y generaron un gasto estimado en $2,84 billones.
Si bien el volumen de viajeros acumulado muestra una caída del 26% respecto de igual período del año anterior, desde CAME remarcan que la comparación está influenciada por el calendario de 2025, que contó con un fin de semana largo adicional en junio por el Día de la Bandera, fecha que este año coincide con un sábado.
El balance general deja en evidencia un turismo que sigue activo, pero más selectivo y prudente, condicionado por variables económicas, climáticas y por grandes eventos que compiten por la atención y el gasto de los argentinos.


