
El Gobierno nacional presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley para reformar el régimen de subsidios al gas por Zona Fría, una medida que podría generar un fuerte impacto en los bolsillos de los usuarios residenciales de la provincia de Buenos Aires.
De avanzar la iniciativa, cerca de 800.000 hogares bonaerenses perderían el beneficio y comenzarían a pagar tarifas considerablemente más altas por el servicio de gas natural. En total, el recorte alcanzaría a 1,3 millones de usuarios en territorio bonaerense que actualmente reciben descuentos en sus facturas.
El esquema de Zona Fría fue ampliado en 2021 mediante una ley que incorporó a numerosos distritos de la provincia de Buenos Aires al régimen de descuentos de entre el 30% y el 50% en las tarifas de gas, bajo el argumento de las bajas temperaturas registradas durante buena parte del año.
Sin embargo, el nuevo proyecto impulsado por el Ejecutivo nacional plantea una reformulación del sistema y apunta a limitar el alcance del beneficio. La propuesta establece que solo mantendrían subsidios aquellos hogares incluidos dentro del nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), basado en el nivel de ingresos de cada familia.
Según trascendió, el corte para acceder al beneficio estaría fijado en hogares con ingresos de hasta tres Canastas Básicas Totales, lo que dejaría afuera al 60% de los usuarios que hoy cuentan con el descuento por Zona Fría.
Municipios afectados
La lista de distritos bonaerenses que podrían perder el beneficio incluye a municipios del centro, sur y oeste de la provincia, además de importantes centros urbanos.
Entre ellos figuran: 25 de Mayo, 9 de Julio, Adolfo Alsina, Gonzales Chaves, Alberti, Ayacucho, Azul, Balcarce, Benito Juárez, Bolívar, Bragado, Carlos Casares, Carlos Tejedor, Carmen de Areco, Castelli, Chacabuco, Chascomús, Colón, Coronel Rosales, Daireaux, Dolores, General Alvarado, General Alvear, General Arenales, General Belgrano, General Guido, General Madariaga, General La Madrid, General Lavalle, General Paz, General Pinto, General Viamonte y General Villegas.
También se verían alcanzados: Guaminí, Hipólito Yrigoyen, Junín, Laprida, Las Flores, Leandro N. Alem, Lincoln, Lobería, Lobos, Maipú, Mar Chiquita, Monte, Monte Hermoso, Navarro, Necochea, Olavarría, Pehuajó, Pellegrini, Pergamino, Pila, Rauch, Rivadavia, Roque Pérez, Saladillo, Salliqueló, Salto, San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, San Cayetano, Suipacha, Tandil, Tapalqué, Trenque Lauquen, Tres Arroyos y Tres Lomas.
A su vez, quedarían bajo revisión grandes localidades y zonas costeras con fuerte consumo de gas, como Mar del Plata, La Plata, La Costa, Pinamar, Villa Gesell, Berisso, Ensenada, Brandsen, Cañuelas, Magdalena y Punta Indio.
Rechazo político y debate legislativo
La iniciativa ya genera preocupación entre intendentes, usuarios y legisladores de las provincias afectadas, quienes anticipan resistencia al proyecto en el Congreso.
Varios sectores advierten que la eliminación del beneficio podría traducirse en aumentos significativos en las facturas en medio de un contexto económico complejo, con caída del poder adquisitivo y subas generalizadas en servicios públicos.
Mientras tanto, desde el Gobierno sostienen que buscan avanzar hacia un esquema de subsidios “más eficiente y focalizado”, concentrando la ayuda estatal únicamente en los sectores de menores ingresos.
El debate ahora quedará en manos del Congreso, donde el oficialismo deberá reunir apoyos para avanzar con una medida que impacta directamente sobre millones de usuarios en distintas provincias del país.


