
A medio siglo del golpe de Estado de 1976, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se encamina a vivir un 24 de marzo de alto voltaje político y simbólico.
Con una convocatoria amplia y transversal, la jornada combinará movilización, cultura y memoria, en un esquema que incluye múltiples columnas, distintos puntos de partida y una escena final compartida en Plaza de Mayo.
La consigna que atraviesa las convocatorias es clara y contundente: “Que digan dónde están”. Bajo ese lema, organismos de derechos humanos, sindicatos, organizaciones sociales y espacios políticos confluirán en una movilización que busca ser masiva y representativa.
Vigilia con música, testimonios y memoria
La agenda comenzó anoche con la “Vigilia por la Identidad” en Plaza de Mayo, una propuesta que combina actividad política y cultural. El encuentro incluyó charlas, intervenciones, lecturas y música en vivo, con el objetivo de llegar a crear un clima de conmemoración colectiva.
Entre los artistas y figuras convocadas aparecieron lod nombres como La Delio Valdez, Peteco Carabajal y Willy Bronca, además de periodistas, intelectuales y referentes sociales. Un formato abierto, con un escenario central y participación de distintos sectores vinculados a la defensa de los derechos humanos caracterizron la postal.
En tanto, este martes 24 es el día de la movilización principal. La concentración más extendida está prevista desde las 14 en la intersección de Avenida de Mayo y Piedras, desde donde partirán columnas hacia Plaza de Mayo. El acto central se proyecta para alrededor de las 16:30.
Sin embargo, la marcha no tendrá una única forma organizativa. Distintos sectores confirmaron que habrá columnas diferenciadas, aunque con un punto de llegada común.
Por un lado, el espacio Encuentro Memoria, Verdad y Justicia planteó una lógica de “unidad en la diversidad”, anticipando que confluirá en la Plaza manteniendo su identidad política. En paralelo, sectores de izquierda convocan a marchar desde el Congreso, mientras que el kirchnerismo y organizaciones como La Cámpora impulsan una columna que partirá desde la ex ESMA hacia el centro porteño.
Este esquema configura una movilización amplia, con múltiples recorridos pero una misma escena final: una Plaza de Mayo colmada.
Presencia central de organismos históricos
El acto central contará con la participación de referentes históricos de los derechos humanos. Entre los nombres que suenan para tomar la palabra están Estela de Carlotto, Taty Almeida y Adolfo Pérez Esquivel.
Aun así, al cierre de la previa no se había difundido una grilla completa y unificada de oradores, por lo que el esquema final podría ajustarse en las horas previas.
Un aniversario atravesado por la coyuntura
La marcha de este año no solo tiene el peso histórico del 50° aniversario, sino que también se inscribe en un contexto político tenso. En la previa, distintas convocatorias remarcan el rechazo al negacionismo, la defensa de las políticas de memoria, verdad y justicia y la denuncia frente a intentos de relativizar los crímenes del terrorismo de Estado.
Todo apunta a una nueva movilización multitudinaria, donde la diversidad de sectores confluirá en un mismo reclamo: memoria, verdad y justicia, a 50 años del golpe. Una jornada que, una vez más, buscará reafirmar en las calles una consigna histórica: Nunca Más.


