
Este 21 de marzo nace el otoño. Sin embargo la estación donde caen las hojas y va rumbo al frío del invierno, llegó este viernes a las 11:46 (hora oficial argentina), poniendo el fin del verano y el inicio de un período caracterizado por temperaturas más templadas, días progresivamente más cortos y noches más largas. Comenzó con lluvias en la región pampeana, que alcanza al territorio bonaerense.
Qué es el equinoccio de otoño
El equinoccio ocurre dos veces al año y se define como el instante en que los rayos solares inciden de manera perpendicular sobre el ecuador, lo que genera un reparto casi equitativo de la luz entre ambos hemisferios. De allí proviene su nombre, del latín aequinoctium, que significa “noche igual”.
Durante este período, el día y la noche tienen una duración muy similar —cercana a las 12 horas— en todo el planeta. Sin embargo, este equilibrio es momentáneo: a partir de ese punto, en el hemisferio sur las horas de luz comienzan a disminuir de forma progresiva.
Un cambio gradual en el clima
Con la llegada del otoño, se inicia una etapa de transición hacia el invierno. En gran parte del país, esto se traduce en un descenso paulatino de las temperaturas y en cambios visibles en la naturaleza.
Los árboles caducifolios comienzan a perder sus hojas, los colores del paisaje se vuelven más cálidos y muchas especies animales modifican su comportamiento en preparación para los meses más fríos.
Por qué no siempre es el 21 de marzo
Aunque tradicionalmente se asocia el inicio del otoño con el 21 de marzo, la fecha puede variar entre el 19, 20 o 21 dependiendo del año.
Esta diferencia se debe a que el calendario gregoriano no coincide exactamente con el tiempo que tarda la Tierra en completar su órbita alrededor del Sol, que es de aproximadamente 365 días y casi seis horas.
Los años bisiestos ayudan a compensar ese desfase, pero aún así se generan pequeñas variaciones. Además, influyen factores como la forma elíptica de la órbita terrestre y la inclinación del eje del planeta.
Un fenómeno global con efectos opuestos
El equinoccio ocurre de manera simultánea en todo el mundo, aunque sus efectos son inversos según el hemisferio. Mientras en Argentina comienza el otoño, en el hemisferio norte se da inicio a la primavera.
Un momento de renovación
Más allá de lo astronómico, el equinoccio de otoño también tiene un significado simbólico en distintas culturas. Se lo considera un momento de equilibrio y transición, ideal para reflexionar, cerrar ciclos y prepararse para una nueva etapa.
Algunas personas realizan rituales sencillos, como encender velas o escribir aquello que desean dejar atrás, como una forma de acompañar este cambio de estación de manera consciente.
Con días cada vez más cortos desde el solsticio de verano, el 21 de diciembre y temperaturas en descenso, el otoño ya se hace sentir en la Argentina, marcando el inicio de una nueva etapa del año.



El artículo está bueno, pero contiene un error: los días ya vienen acortándose desde el solsticio de verano, el 21 de diciembre.