El secretario de CARBAP, Pablo Ginestet, expresó la postura de la entidad frente al debate por la actualización de la Ley de Semillas y la eventual adhesión de Argentina al convenio internacional de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales en su versión 1991, al considerar que podría afectar directamente a los productores agropecuarios.
Durante una entrevista en el programa Despertate, líder de Cadena Nueve, Visión Plus y Máxima 89.9, Ginestet sostuvo que existe consenso en el sector sobre la necesidad de modernizar la legislación vigente —que data de la década del 70—, aunque remarcó que el cambio debe realizarse sin alterar el equilibrio entre innovación tecnológica y sustentabilidad productiva.
“Actualizar la ley de semillas es necesario, pero creemos que se puede hacer sin avanzar hacia UPOV 91, que restringe derechos históricos del productor”, afirmó.
Derechos del obtentor y uso propio
El dirigente explicó que las distintas actas de UPOV fueron ampliando con el tiempo los derechos de los obtentores, es decir, las empresas o instituciones que desarrollan nuevas variedades vegetales mediante mejoramiento genético.
Según detalló, bajo el esquema UPOV 91 esos derechos pueden extenderse incluso hasta el grano cosechado y comercializado.
“Un productor podría comprar una semilla, sembrarla y luego enfrentar reclamos por regalías incluso cuando el producto ya está exportándose”, señaló, al advertir que esto implicaría mayores costos y controles sobre la producción.
Ginestet indicó que Argentina actualmente se encuentra adherida al sistema UPOV 78, al igual que otros países agrícolas del Mercosur como Brasil, Paraguay y Uruguay, que optaron por mantener ese marco incorporando mejoras regulatorias sin adherir al régimen más restrictivo.
Compromisos internacionales
El secretario de CARBAP explicó además que la discusión tomó impulso tras compromisos asumidos por el Gobierno nacional dentro de acuerdos bilaterales con Estados Unidos, que contemplan el envío al Congreso de un proyecto de adhesión antes de fines de 2027.
No obstante, aclaró que el tratamiento legislativo será determinante.
“El compromiso es enviar la iniciativa, pero será el Congreso el que decida si se aprueba o no. Por eso creemos importante fijar posición y advertir sobre las consecuencias”, indicó.
En ese sentido, mencionó el antecedente de Chile, país que mantiene acuerdos comerciales internacionales similares pero cuyo Parlamento rechazó en reiteradas oportunidades la adopción de UPOV 91.
Producción, impuestos e infraestructura
Ginestet también cuestionó que la falta de actualización de la ley de semillas sea el principal obstáculo para aumentar la producción agrícola argentina.
“El problema productivo no pasa por la ley de semillas. El principal límite hoy son los derechos de exportación, la presión tributaria y la falta de infraestructura”, sostuvo.
Entre los puntos críticos mencionó el deterioro de la red vial, la falta de inversiones logísticas y la necesidad de avanzar en mejoras estructurales en la hidrovía del Paraná, clave para la competitividad exportadora.
Situación ganadera
Durante la entrevista, el dirigente rural también analizó el presente del sector ganadero, destacando el actual escenario de recuperación de precios.
Según explicó, esta mejora responde en parte a la reducción del stock bovino registrada tras años de políticas restrictivas sobre la comercialización de carne.
“Los productores están recuperando parte de lo que perdieron durante muchos años con exportaciones cerradas y precios intervenidos”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que la recomposición del rodeo será lenta debido a los ciclos biológicos de la actividad y remarcó la necesidad de financiamiento accesible para incentivar inversiones en vientres e infraestructura.
Reclamo por políticas de largo plazo
Finalmente, Ginestet subrayó que el desarrollo agropecuario argentino depende de la estabilidad de las reglas económicas y productivas.
“Argentina necesita políticas que trasciendan los gobiernos. No podemos cambiar el rumbo cada cuatro años si queremos crecer y desarrollarnos”, concluyó.


