
Cuando Martín Rostagno se graduó como ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional del Litoral, nunca imaginó que su carrera lo llevaría a recorrer algunas de las regiones lecheras más avanzadas del mundo.
Hoy, con seis años de experiencia en sistemas lecheros de alta eficiencia en Nueva Zelanda, Tasmania, Estados Unidos y Australia, este joven cordobés se está convirtiendo en un referente para quienes buscan optimizar la producción de leche con una mirada más sostenible y centrada en el bienestar animal.
En el programa del agro que retransmite Máxima 899 de la cadena Continental, Rostagno que se desempeña como gerente de producción en una empresa familiar en Gippsland, Australia, donde supervisa tres tambos con un total de más de 1.600 vacas en ordeñe contó como central la infraestructura para llegar a los campos. Caminos pavimentados y los ripio son mejorados rapidamente ante cada evento climático que los desacomode.
Su jornada comienza con la organización de un sistema de parición estacional, que concentra los partos en otoño y primavera, lo que permite una mejor eficiencia en la gestión del trabajo y los recursos. En la última temporada primaveral, la empresa logró un récord impresionante de 1.250 partos con una tasa de mortalidad extremadamente baja: solo una ternera falleció.
“Este enfoque estacional tiene muchas ventajas. No solo optimiza la producción, sino que también permite que el personal se enfoque en un número reducido de tareas en cada época del año, lo que mejora la calidad de vida del equipo”, explicó Rostagno.
La Eficiencia del Pastoreo y la Gestión Forrajera
El manejo del pasto es fundamental en los sistemas lecheros de Oceanía, y Rostagno lo ha aprendido en profundidad durante su paso por Nueva Zelanda y Australia. En estos países, los tambos operan principalmente con dos ordeños diarios, a diferencia de Estados Unidos, donde la producción es más intensiva. “El sistema australiano es más relajado y equilibrado, lo que permite que las vacas tengan varias lactancias en su vida. La gestión de pasto aquí es la clave; el 90% de la producción de leche en Nueva Zelanda se basa en la gestión eficiente del pasto, y la leche es solo una consecuencia de esa producción de forraje”, agregó Rostagno.
En cuanto a la alimentación, la clave está en aprovechar al máximo los excedentes de pasto en primavera y convertirlos en reservas para el invierno. Este enfoque permite reducir la dependencia de concentrados y silajes en los meses fríos, lo que reduce los costos de producción y mejora la sostenibilidad del sistema.
Un Enfoque Global en el Bienestar Animal
Además de su expertise técnico, Martín ha sido testigo de la rigurosidad con que se regula el bienestar animal en países como Nueva Zelanda y Australia. En estos lugares, la trazabilidad de la leche y las condiciones de los animales son estrictamente monitoreadas. “En Nueva Zelanda, si una vaca llega al frigorífico en mal estado, el veterinario puede rechazarla. Esto se debe a un sistema de trazabilidad que asegura que todos los productos cumplan con altos estándares de bienestar animal”, explicó.
Para los productores de leche de Oceanía, cumplir con las regulaciones ambientales y de bienestar animal no es opcional; es parte de la cultura lechera. En Nueva Zelanda, por ejemplo, los tambos deben tener un plan de manejo de efluentes, y si desean ampliar su rodeo, deben demostrar que tienen capacidad para manejar los efluentes adicionales. En caso de incumplir, pueden enfrentarse a severas multas, que pueden alcanzar hasta medio millón de dólares.
Un Futuro en Doble Dirección: Argentina y Australia
A pesar de la oportunidad profesional que le ofrece Australia, Martín Rostagno no descarta un posible regreso a la Argentina. “Lo que uno no ve de la emigración es lo que implica estar lejos de la familia y los amigos. Me estoy planteando la posibilidad de dividir mi tiempo entre Australia y Argentina, combinando consultoría y asesoría en sistemas lecheros”, confesó Rostagno.
El ingeniero agrónomo valora profundamente el aprendizaje que le ha dado su experiencia internacional. “Trabajar con equipos multiculturales me ha enseñado mucho sobre liderazgo, manejo de personas y cómo equilibrar diferentes formas de trabajo”, concluyó Rostagno, quien sigue comprometido con la mejora de la producción lechera y el bienestar de los animales a nivel global.
Con su mirada global y su incansable deseo de compartir conocimientos, Martín Rostagno resaltó que crear la infraestructura para llegar a los campos es esencial ya que hace al desarrollo de la producción en este caso a la lechería por lo que significa en la cadena de alimentación del país.
También hizo una reflexión sobre los tributos, señalando que allí se simplifican para asegurar alta eficiencia, sustentabilidad y bienestar a la población.


