
El viceprimer ministro de Israel, Gideon Sa’ar, cuyo padre nació en la Argentina, y el ministro de Justicia nacional, Martín Soria, serán los principales oradores del acto en el que se recordarán los 30 años del atentado contra la Embajada de Israel. Será esta tarde a las 14.50 de este jueves en la plaza seca de Arroyo y Posadas donde estaba el edificio de la embajada israelí en Buenos Aires.
Es que este jueves se recuerda que el 17 de marzo de 1992, un ataque destruyó completamente la sede de la embajada y del consulado, ubicadas en los números 910 y 916 de la calle Arroyo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El atentado fue investigado por la Corte Suprema de Justicia, sin identificar ningún sospechoso y sin que hasta 2022 se haya elevado la causa a juicio.4
El suceso fue relacionado cronológicamente con otros atentados terroristas contemporáneos, como el atentado a la AMIA el 18 de julio de 1994 también en Buenos Aires, en el que murieron 85 personas -en 2015 se inició el juicio oral contra varios exfuncionarios y dirigentes comunitarios-, y el atentado del 4 de noviembre de 1995 en el que el primer ministro de Israel Isaac Rabin fuera asesinado en Tel Aviv por un terrorista judío de extrema derecha.
El ataque terrorista a la embajada israelí en Buenos Aires ocurrió el martes 17 de marzo de 1992 a las 14:45 cuando una camioneta Ford F-100 conducida por un suicida y cargada con explosivos fue estrellada contra el frente del edificio de la Embajada de Israel, localizada en la esquina de Arroyo y Suipacha,5 causando la destrucción de la embajada, y daños a una iglesia católica y una escuela ubicada en un edificio cercano.
En el atentado terrorista murieron 29 personas, entre israelíes y argentinos e hirió a otras 242.
Fue el segundo peor ataque terrorista en la historia de Argentina, después del atentado terrorista contra la AMIA en 1994, y el peor ataque contra una misión diplomática israelí. Los autores del ataque se cree que ingresaron al país a través de la región llamada triple frontera, el área donde confluyen las fronteras de Argentina, Paraguay y Brasil.
Dos años después, el 18 de julio de 1994, un coche bomba estalló frente a la AMIA, la organización mutual judía más importante del país, también en Buenos Aires, lo que tuvo como resultado la muerte de 85 personas.
A 30 años, se recuerda el hecho y que ha quedado impune.


