
En diálogo con Cadena Nueve, el concejal Luis Moos realizó un duro análisis sobre tres problemáticas que, según afirmó, afectan directamente a la comunidad de Nueve de Julio: el incendio persistente en el basural, el estado crítico de la red vial rural y la falta de seguridad en las localidades del interior.
Basural: “No es un problema nuevo, es una historia de 10 años”
Moos recordó que el basural fue inhabilitado en 2015 y que, desde entonces, “pasaron distintos gobiernos y las cosas siguen igual”. Señaló que hubo partidas presupuestarias destinadas a la compra de una membrana para su saneamiento, pero nunca se ejecutaron.
“Acá hay responsabilidades que no se pueden negar. Hay incumplimiento de los deberes de funcionario público y, en algunos casos, responsabilidades que pueden ser penalmente punibles por acción u omisión”, expresó.
Si bien destacó el trabajo de los Bomberos Voluntarios y del personal municipal que interviene para contener el fuego, consideró que el problema de fondo es la falta de decisión política del Departamento Ejecutivo.
“Podemos opinar desde el Concejo, pero si no hay voluntad política real de cambiar esta situación, nada se va a modificar. Esto no lo va a cambiar este gobierno si sigue haciendo más de lo mismo”, afirmó.
También hizo referencia al impacto sanitario y ambiental que genera el humo constante, así como a los perjuicios para productores con campos linderos que sufren incendios en sus predios.
Caminos rurales: “La responsabilidad es del municipio”
Respecto al estado de los caminos, Moos fue categórico: “La responsabilidad de mantenerlos es del municipio. Los vecinos pagan una tasa de red vial y deben recibir la contraprestación correspondiente”.
Reconoció el trabajo de Vialidad Provincial en algunos sectores, pero advirtió que la red vial del partido “está destruida” y que existe una combinación de factores que agravó la situación: exceso hídrico, falta de planificación técnica y obras particulares sin control.
El concejal sostuvo que muchos productores colaboraron con recursos propios para mejorar caminos, pero que en varios casos no hubo formalización adecuada para recuperar esas inversiones mediante compensaciones impositivas.
“Estamos en la previa de la cosecha gruesa y los caminos deben estar en condiciones. Hay que establecer prioridades, reconstruir accesos a localidades y garantizar transitabilidad mínima”, señaló.
Emergencia hídrica y modificación del artículo 40
En el plano legislativo, Moos confirmó la presentación de un proyecto para modificar el artículo 40 de la ordenanza fiscal, vinculado al padrón único de contribuyentes.
Explicó que actualmente quienes registran deudas municipales no pueden realizar determinados trámites, como la emisión de guías para traslado de hacienda. En el contexto de la emergencia hídrica, muchos productores afectados no pudieron cosechar ni sembrar y hoy necesitan vender animales para afrontar compromisos.
“Nos encontramos con productores que no pueden pagar porque directamente no tuvieron producción. En ese contexto, impedirles sacar una guía es profundizar la crisis”, argumentó.
La propuesta busca exceptuar temporalmente a productores alcanzados por la emergencia, permitiéndoles realizar trámites esenciales mientras regularizan su situación.
“Es una medida de sentido común y de justicia. El Estado no puede mirar para otro lado cuando hay vecinos atravesando una situación límite”, sostuvo.
Seguridad en Morea: “Les robaron la esperanza”
Otro de los puntos centrales fue la situación del destacamento policial en la localidad de Morea, que actualmente se encuentra inhabitable.
Moos recordó que en 2024 autoridades municipales y policiales se comprometieron a refaccionar el edificio y asignar un efectivo permanente, pero aseguró que solo se colocaron chapas y la obra quedó inconclusa.
“Hoy Morea no tiene destacamento operativo ni policía permanente. Eso es un retroceso enorme. Le robaron la esperanza a los vecinos”, expresó.
También cuestionó declaraciones de dirigentes que relativizan la necesidad de un efectivo fijo por considerar que no hay delitos graves. “No hace falta un robo importante para justificar presencia policial. La prevención es fundamental, sobre todo en pueblos con población mayor”, remarcó.
Finalmente, llamó a las autoridades a asumir compromisos reales con las localidades del interior: “Los pueblos existen. No son ciudadanos de segunda. Hay que estar a la altura de las circunstancias y dejar de naturalizar el abandono”.
La entrevista cerró con un mensaje de optimismo moderado: “La situación es grave, pero no imposible de solucionar. Todo se puede si hay decisión política y capacidad para hacerlo”, concluyó Moos.


