
Axel Kicillof se convertirá en el nuevo presidente del Partido Justicialista bonaerense luego de sellarsse un acuerdo de unidad entre todos los sectores y corrientes que conforman el peronismo, se evitó la realización de elecciones internas y reordenó el esquema de poder dentro del principal partido de la provincia. El entendimiento fue alcanzado a contrarreloj, a apenas 24 horas del cierre de listas, y establece un reparto de cargos que busca equilibrar fuerzas entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y La Cámpora.
Según lo acordado, Kicillof encabezará el Consejo del PJ bonaerense, acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario como vicepresidenta primera. Máximo Kirchner, asumirá la presidencia del Congreso partidario, un órgano clave para la definición de alianzas electorales y lineamientos estratégicos.
El acuerdo fue ratificado a través de un comunicado conjunto que expresa un respaldo explícito a la gestión del gobernador y contiene señales claras de apoyo a su proyección nacional.
El texto reivindica, entre otros puntos, la decisión de haber desdoblado las elecciones provinciales del año pasado, una medida que había sido duramente cuestionada por algunos sectores y que ahora es presentada como una “victoria política” que demostró que “hay otro camino posible”.
La nueva conducción del PJ reemplazará a la que hasta el año pasado encabezaba Máximo Kirchner y responde a una demanda central del MDF: que el partido estuviera liderado por una figura directamente identificada con el gobernador.
A la vez, recoge una propuesta del propio Kirchner, quien impulsó el nombre de Kicillof como prenda de unidad al ser el único dirigente aceptado por ambos sectores para evitar una interna que se perfilaba conflictiva.
El reparto de cargos se completa con Mariano Cascallares, exintendente de Almirante Brown y actual diputado provincial, como secretario general; Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, como vicepresidente segundo; y Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas, al frente de la Junta Electoral partidaria.
No obstante, el acuerdo contempla la chance de listas separadas en distritos donde las disputas locales impidan un alineamiento pleno. En el caso Nueve de Julio, no se conoce un acuerdo definitivo, mientras se sigue negociando ya que el reloj apremia.
En el plano político, el comunicado conjunto tiene un fuerte contenido discursivo. Define a la gestión de Kicillof como el “principal dique de contención” frente a las políticas del presidente Javier Milei y afirma que el peronismo debe ser “escudo, alternativa y esperanza”. En ese marco, subraya que el PJ es la “herramienta central” para organizar y proyectar ese camino, en un mensaje que muchos interpretan como un aval al armado presidencial del gobernador de cara a los próximos años.
En paralelo, el texto dedica un párrafo contundente a repudiar la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner. El PJ bonaerense ratificó su “repudio absoluto a la injusta condena y detención” de la expresidenta, a la que enmarca en un contexto de “autoritarismo, persecución política y ataque sistemático a las instituciones de la democracia”.
Con el calendario electoral en marcha y apenas cinco días por delante para la presentación formal de listas, Kicillof había vuelto a reunir en las últimas horas a intendentes y dirigentes del MDF para acelerar definiciones.
El acuerdo alcanzado no solo despeja el escenario interno del PJ bonaerense, sino que consolida al gobernador como figura central del peronismo provincial y lo proyecta, con el aval del kirchnerismo, como uno de los principales referentes nacionales del espacio.


