
El patriotismo sigue vivo en la memoria de la comunidad. Un vecino de Dudignac expresó un emotivo recuerdo dedicado al soldado Néstor Francisquez, joven nuevejuliense que entregó su vida en defensa de la Patria y cuyo nombre permanece grabado en la historia y en el corazón de los argentinos.
Con profundo respeto y sentimiento, el convecino que fue parte del cuerpo de Granaderos de San Martín, destacó el compromiso y la valentía de Néstor, quien formó parte de los 323 soldados argentinos que perdieron la vida en el Mar Argentino durante el conflicto del Atlántico Sur en defensa de las Islas Malvinas.
Zárte, siempre se expresa mostrando que ‘lleva el patriotismo a flor de piel’, remarcando la entrega total con la que el joven soldado cumplió su deber.
El homenaje fue expresado a través de una sentida reflexión escrita, como una forma de mantener viva su memoria y la de todos aquellos que defendieron la soberanía nacional hasta las últimas consecuencias. En Nueve de Julio, su nombre es recordado constantemente como símbolo de coraje, honor y amor por la Patria.
A más de cuatro décadas del conflicto, gestos como este reafirman que el sacrificio de quienes dieron su vida no fue en vano y que la memoria colectiva sigue reconociendo a sus héroes.
Payada al Soldado Francisquez
I
Pido permiso a la historia
y al sentimiento más puro,
pa’ recordar, les aseguro,
un nombre que es pura gloria.
Se me refresca la memoria
aquí, en el pago querido,
nombrando a un hijo elegido
que el pueblo lleva en la piel,
¡atención, que hablo de él,
el que nunca será olvidado!
(II)
En ese pasaje angosto
donde la infancia jugaba,
nadie entonces imaginaba
de aquel destino el costo.
A veinte metros me aposto
de su plaza y su memoria,
testigo de aquella historia
de un vecino que partió,
y que en el mar se quedó
envuelto en manto de gloria.
(III)
Néstor Luján era el nombre
de aquel soldado cabal,
que en el Crucero Imperial
se hizo eterno, se hizo hombre.
Que nadie hoy se me asombre
si al recordarlo me emociono,
pues no existe mayor trono
que el bronce que da el deber,
¡9 de Julio lo vio nacer
y hoy lo guarda con encono!
(IV)
Yo que fui de Granaderos
y el sable supe cuidar,
hoy le vengo a guitarrear
a este hermano, compañeros.
Entre los vientos pamperos
vuela el nombre de Francisquez,
no habrá olvido que lo arisque
ni mar que apague su luz,
¡bajo el cielo de la Cruz
su alma es luz que nos pellizque!
Walter Zárate



