
Un violento episodio de sangre y disturbios sacudió el barrio El Matadero, en Máximo Paz, partido de Cañuelas, este sábado al mediodía. El enfrentamiento armado entre dos bandas con antecedentes de conflicto dejó como resultado un muerto, identificado como Marcelo Andrés Rafful, de 27 años, quien falleció mientras era trasladado al hospital tras recibir múltiples disparos.
Según fuentes policiales, el tiroteo ocurrió alrededor de las 13:00 horas en la calle San Luis, entre Belgrano y Sarmiento, donde los dos grupos se encontraron por razones aún en investigación. La víctima, presuntamente asesinada por su excuñado, fue alcanzada por los disparos y, aunque intentaron socorrerlo, no logró sobrevivir.
Al llegar al lugar, el personal policial fue recibido con hostilidad por parte de los vecinos, quienes apuntaban a una vivienda donde se encontraban los presuntos responsables del crimen. En medio de la tensión, se produjeron nuevas detonaciones, lo que provocó aún más caos en la zona. Minutos después, los sospechosos, Isaac Peralta (23) y Joel Axel Soriano (25), ambos de la localidad de Máximo Paz, se entregaron a las autoridades. Durante el operativo, la policía logró incautar dos armas de fuego: una pistola Bersa calibre .380 con pedido de secuestro activo y otra Bersa calibre .40 con la numeración adulterada, además de municiones y un cargador.
Sin embargo, la situación se desbordó cuando los familiares y allegados de la víctima intentaron linchar a los detenidos. Un grupo numeroso de personas arrojó piedras y otros objetos contundentes contra los efectivos, destrozando dos patrulleros – una Toyota Hilux y un Renault Logan – y, finalmente, prendiendo fuego a ambos vehículos.
En respuesta a los disturbios, las autoridades desplegaron un importante operativo de seguridad en la zona, reforzando la presencia policial en Máximo Paz, Alejandro Petión y el centro de Cañuelas. Fuerzas especiales fueron enviadas a la zona para contener la situación y evitar que los enfrentamientos escalaran aún más.
La tensión en el lugar generó preocupación entre los vecinos, quienes temen que nuevos brotes de violencia puedan sacudir la tranquila localidad del conurbano bonaerense. Las autoridades continúan investigando los motivos detrás de los enfrentamientos entre las bandas y las circunstancias del asesinato, mientras se refuerzan las medidas de seguridad para evitar nuevos episodios de violencia.


