
En los últimos dos años, Nueve de Julio ha experimentado una disminución significativa en la cantidad de nacimientos. Son 58 bebes menos.
Según datos provenientes del Registro Civil, en 2023 nacieron 436 niños, mientras que en 2024 la cifra descendió a 407 y, en 2025, el número continuó en descenso, con solo 378 nacimientos registrados. Cada año hubo 29 menos alumbramientos.
Esta tendencia se refleja no solo en la caída de nacimientos, sino también en la creciente preocupación por las consecuencias que tendrá en el sistema educativo, especialmente en la disponibilidad de plazas en los jardines de infantes y el nivel inicial.
Esto significa que en los ultimso dos años son 29 no nacimientos en relación al 2023.
De 2023 a 2024, la disminución fue de 29 nacimientos, lo que representa una caída del 6.65%.
De 2024 a 2025, la disminución fue nuevamente de 29 nacimientos, lo que representa una caída del 7.13%.
En total, de 2023 a 2025, hubo una disminución de 58 nacimientos, lo que equivale a una caída acumulada del 13.3% en el número de nacimientos en Nueve de Julio.
La preocupación no es solo de las autoridades educativas, sino también de las propias maestras de los jardines, quienes han comenzado a hacer observaciones sobre el impacto de esta merma en la matrícula. Según comentan, ya se empieza a notar la falta de niños en las aulas, y las proyecciones para los próximos años podrían reflejar una situación aún más compleja.
El contexto económico parece ser uno de los factores clave que influye en la decisión de las parejas de postergar o incluso renunciar a la paternidad. “Muchos deciden convivir sin hijos, o retrasar la idea de ser padres hasta que la situación económica les permita afrontarlo con más seguridad”, comentan desde el ámbito social y familiar. Este fenómeno, cada vez más común, está vinculado a la incertidumbre económica que atraviesan muchas familias, sumada a la dificultad de encontrar estabilidad laboral y económica.
Por otro lado, las políticas públicas relacionadas con la natalidad, las ayudas a las familias y las medidas para mejorar las condiciones laborales podrían ser motivo para revertir esta tendencia. Sin embargo, los especialistas insisten en que la tendencia de tener menos hijos no solo es un fenómeno local, sino que responde a un fenómeno más global relacionado con el contexto económico y social.
El desafío, por ahora, está planteado: mantener la estabilidad de los servicios educativos y adaptarse a una nueva realidad demográfica, donde las proyecciones de matrícula en los jardines de infantes serán claves para planificar los próximos años.


