En la tarde de este lunes, alrededor de las 16:30, cuando la temperatura era de 38 grados, las costas de Mar del Plata en el Torreón del Moje y Punta Mogotes, Mar de Cobo y Mar Chiquita fueron sorprendidas por un evento meteorológico que dejó perplejos a turistas y locales. En cuestión de minutos, el agua del mar se retiró drásticamente, y poco después, una gigantesca ola avanzó hacia la playa, alcanzando hasta 60 metros de la costa. Este fenómeno, denominado meteotsunami o rissaga, se caracteriza por ser impulsado por cambios meteorológicos, como tormentas o ráfagas de viento, y es extremadamente difícil de predecir.
En Mar Chiquita, la ola sorprendió a los bañistas de Santa Clara del Mar, y las ráfagas de viento acompañaron el avance del mar, causando un caos en la playa. Un hombre de 35 años de edad, de origen francés, murió luego de ser arrastrado por la crecida del agua y golpearse contra unas rocas, mientras que más de 35 personas resultaron heridas, aunque de forma leve. En Mar del Plata, las zonas más afectadas fueron el Torreón del Moje y Punta Mogotes, con daños materiales en algunos balnearios.
El titular de Defensa Civil, Fabián García, explicó que estos fenómenos son impredecibles, ya que se originan de manera aleatoria y no hay tecnologías que puedan anticipar su magnitud. Aunque se habían registrado ráfagas de viento a las 17:15, no se podía prever que producirían olas tan grandes. Las autoridades tomaron medidas inmediatas para evacuar las playas y reforzar la seguridad en la zona.
Este fenómeno no es un caso aislado. Mar del Plata ha experimentado eventos similares en el pasado, como la trágica ola de enero de 1954 – hace 72 años-, que dejó numerosos heridos sin víctimas fatales, y otro episodio en 2022. Sin embargo, la aparición repentina de estos meteotsunamis sigue siendo un misterio para la comunidad científica, y los esfuerzos por entender y prevenir estos fenómenos continúan.
La comunidad local y los turistas que presenciaron el evento, atónitos, han quedado marcados por el impacto de esta ola gigantesca que invadió las playas en cuestión de minutos, un recordatorio de la imprevisibilidad y fuerza de la naturaleza.


