
El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires inició este lunes la licitación de las obras de adecuación, ensanche y profundización del cauce del río Salado, que corresponden a las etapas 1 y 2 del tramo V del Plan Maestro Integral de la cuenca del río Salado.
Esta obra es una de las más emblemáticas de la provincia, con el objetivo de mitigar los efectos de inundaciones y sequías, proteger la producción agrícola y ganadera, y mejorar la calidad de vida de los 1,5 millones de bonaerenses que habitan la cuenca.
El ministro Gabriel Katopodis, acompañado de su equipo, el Ministro Javier Rodríguez y autoridades del sector agropecuario, realizó el anuncio de esta nueva licitación en una reunión de trabajo que también contó con la presencia de la intendenta de Nueve de Julio, María José Gentile, y otros intendentes de los municipios de la cuenca del río Salado. Este encuentro fue central para coordinar el avance de las obras, especialmente ante la paralización que afecta al tramo IV, que está siendo impulsado por el Gobierno Provincial debido a la falta de acción del Gobierno Nacional.
La licitación en cuestión representa una inversión de 138 millones de dólares, con financiamiento mixto del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Tesoro Provincial. Las obras abarcarán desde Bragado hasta debajo de la laguna Rocha, incluyendo la reconstrucción de varios puentes y trabajos en la infraestructura complementaria de la región. El proyecto permitirá recuperar 400.000 hectáreas productivas y mejorar la capacidad de escurrimiento del río, beneficiando a las zonas agrícolas de los municipios involucrados.
La Provincia como garante de la continuidad de las obras
A pesar de los obstáculos planteados por el Gobierno Nacional, que paralizó el tramo IV en 2023, la Provincia de Buenos Aires sigue adelante con el financiamiento y ejecución de la obra. “El Plan Maestro del río Salado es una solución estructural para mitigar los efectos de las inundaciones y sequías, y para fortalecer el desarrollo productivo bonaerense”, destacó Katopodis durante la reunión.
La intendenta Gentile ha jugado un papel importante desde el inicio de la crisis, movilizando a los municipios de Carlos Casares y Bragado entre otros, y trabajando codo a codo con la Provincia para asegurar que las obras continúen. Su rol en fomentar encuentros entre los niveles de gobierno ha sido fundamental para dar visibilidad a la importancia de estas obras, tanto para la protección de las comunidades como para la recuperación de tierras productivas.
Una obra integral para toda la región
El tramo V, que completa el Plan Maestro Integral, atraviesa 60 kilómetros de los municipios de Alberti, Bragado y Chacabuco. La obra incluye la intervención en los cauces del río y la reconstrucción de puentes viales y ferroviarios. A través de estos trabajos, se busca garantizar que las zonas vulnerables a inundaciones puedan ser aprovechadas nuevamente para la producción agrícola.
El plan no solo busca mitigar los efectos negativos de las inundaciones y sequías, sino también aumentar la frontera agropecuaria y fortalecer la infraestructura de transporte en la región. Con la participación activa de los intendentes de la cuenca y el sector agropecuario, se espera que, una vez finalizadas todas las etapas, se recupere un total de 8 millones de hectáreas productivas.
Un proyecto estratégico para la Provincia de Buenos Aires
El Plan Maestro Integral del río Salado, que lleva en marcha desde 1997, es una de las obras hidráulicas más grandes y estratégicas de la provincia. Su desarrollo ha sido fundamental para mejorar las condiciones de vida y la producción en una región que ha sufrido las consecuencias de crecidas, sequías y falta de infraestructura adecuada.
En este contexto, el rol de los municipios y la coordinación con la Provincia han sido esenciales para avanzar en la finalización de los tramos que aún están pendientes. La movilización de la intendenta de Nueve de Julio y otros actores locales demuestra la importancia de seguir trabajando de manera conjunta para garantizar la finalización de una obra que no solo beneficia a los agricultores, sino que tiene un impacto directo en la calidad de vida de miles de bonaerenses.
Las obras hidráulicas del río Salado no solo son cruciales para la prevención de inundaciones y sequías, sino también para el desarrollo económico de la región. Con la Provincia liderando estos esfuerzos, se espera que los avances continúen, brindando soluciones a las comunidades afectadas y fortaleciendo el sector agropecuario en el futuro cercano.






