Desde el año 2007, todos los 18 de febrero se celebra el Día Internacional del Síndrome de Asperger, una fecha destinada a generar conciencia social y promover una mayor comprensión sobre esta condición del neurodesarrollo.
El nombre de la conmemoración rinde homenaje al psiquiatra austríaco Hans Asperger, quien en la década de 1940 observó en un grupo de niños patrones de comportamiento similares: dificultades en la interacción social, alteraciones en la comunicación no verbal, intereses restringidos y ciertas particularidades en la motricidad. Sus estudios sentaron las bases para el reconocimiento posterior de este perfil dentro del espectro autista.
Evolución del concepto
En 1981, la psiquiatra británica Lorna Wing retomó y amplió las investigaciones de Asperger, popularizando el término “Síndrome de Asperger”. A partir de entonces, el diagnóstico comenzó a difundirse internacionalmente y a formar parte de las clasificaciones clínicas relacionadas con los trastornos generalizados del desarrollo.
Actualmente, el Síndrome de Asperger se incluye dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA), reconociendo que existen diferentes niveles de apoyo y manifestaciones diversas en cada persona.
Características principales
El Asperger afecta principalmente:
La comunicación no verbal.
La interacción social.
El desarrollo sensorial.
La coordinación motora.
La presencia de intereses específicos muy focalizados.
En algunos casos, conductas repetitivas.
Tradicionalmente, una de las diferencias señaladas entre el Asperger y otras formas de autismo radicaba en el desarrollo del lenguaje y el nivel intelectual. Por lo general, las personas con este perfil no presentan retraso en el desarrollo del lenguaje ni discapacidad intelectual. Suelen tener un coeficiente intelectual dentro de la media o incluso superior, aunque su forma técnica y detallada de expresarse puede generar percepciones erróneas.
Hoy se entiende que estas diferencias forman parte de la variabilidad propia del espectro.
Una fecha para sensibilizar y promover derechos
El objetivo principal de este día es sensibilizar a la población sobre este trastorno de origen neurológico que influye significativamente en el desarrollo social y emocional de quienes lo presentan.
Organizaciones en distintoas partes del mundo conmemoran cada año esta fecha con acciones orientadas a dar visibilidad al colectivo, impulsar políticas públicas inclusivas y promover el ejercicio efectivo de los derechos de las personas dentro del espectro autista y sus familias.
El 18 de febrero es una oportunidad para informarse, reflexionar y fomentar una sociedad más empática e inclusiva, donde la diversidad neurológica sea comprendida y respetada.


