
No importa cuántas copas levante ni en qué estadios del mundo juegue, Ignacio “Nacho” Fernández nunca olvida sus orígenes. El pibe que dio sus primeros pasos en las canchas de Dudignac regresó al césped del estadio Juan Carmelo Zerillo para jugar con la camiseta de Gimnasia y Esgrima La Plata, y lo hizo de la mejor manera posible: con una victoria 2-1 frente a Racing Club.
La mirada de Walter Zárate convecino de Dudignac, pone bien arriba al jugador que con orgullo dice a todos los vientos es que dudignanense.
En su esperado regreso, Nacho llevó la cinta de capitán y estuvo en el campo durante 70 minutos de alto nivel, dejando claro que su jerarquía sigue intacta. Con cada toque de balón, se notó la calidad que lo ha convertido en un referente del fútbol nacional, y su conexión con el público de La Plata fue inmediata.
Desde los barrios de 9 de Julio, hasta los estadios más grandes del mundo, la comunidad de Dudignac celebra cada paso de un futbolista que, más allá de los títulos y éxitos internacionales, nunca olvida sus raíces. Con humildad y talento, Nacho Fernández continúa siendo un ídolo que representa con orgullo a su gente. ¡Grande, Nacho!


