
La provincia de Buenos Aires ha dado un paso fundamental en su estrategia energética al aprobar la Resolución 17/2026, que establece el Reglamento de Generación Distribuida Comunitaria.
Esta medida, que regula la producción de energía renovable para el autoconsumo y la comercialización de excedentes, busca consolidar la transición hacia fuentes de energía más sostenibles en el territorio provincial.
La reglamentación, publicada recientemente en el Boletín Oficial, tiene como objetivo habilitar y estructurar legalmente la asociación de diversos usuarios para la creación de proyectos energéticos colectivos, una iniciativa clave que había comenzado a gestarse en 2023.
La nueva normativa permite que distintos usuarios, con o sin vínculos contractuales, se asocien para instalar sistemas de energía renovable, como paneles solares, con una potencia superior a los 10 kW.
Estos proyectos podrán ser tanto de autoconsumo como para la venta de excedentes a la red, con una distribución equitativa de los ingresos generados según el porcentaje de participación de cada miembro en el proyecto.
El reglamento también establece la necesidad de inscripción en el Registro de Usuarios-Generadores de Energía Renovable de la Provincia de Buenos Aires (RUGER).
A través de esta inscripción, los participantes podrán acceder a una serie de beneficios fiscales y promocionales previstos en la Ley Nacional N° 27.424 y la Ley Provincial N° 15.325. Además, se detalla que los ingresos derivados de la inyección de energía a la red serán acreditados directamente en las facturas de los participantes, lo que les permitirá compensar sus costos energéticos o incluso generar ingresos adicionales.
Este avance en la legislación refuerza el marco de la Ley N° 11.769, que reconoce a los autogeneradores como actores clave en el sistema energético, y subraya la importancia de la generación distribuida como un pilar para diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia de los recursos fósiles. A través de esta nueva modalidad de generación, los usuarios podrán colaborar para construir una infraestructura energética más resiliente y ecológica, potenciando el uso de energías renovables en áreas urbanas y rurales por igual.
Con el lanzamiento del Reglamento de Generación Distribuida Comunitaria, la provincia no solo fomenta el uso de energías limpias, sino que también impulsa una mayor democratización de la energía, permitiendo que comunidades enteras participen activamente en la creación de un modelo energético más justo y sostenible.
Ventajas de la nueva normativa:
Accesibilidad y Colaboración Comunitaria: Facilita la participación colectiva, lo que permite que pequeños y medianos usuarios (hogares, comercios, pymes) se beneficien de los ahorros y las ganancias generadas por la venta de excedentes de energía.
Beneficios Fiscales: Los usuarios registrados podrán acceder a incentivos fiscales, lo que hace más atractivo el desarrollo de proyectos comunitarios de energía renovable.
Reducción de Costos: Los excedentes de energía inyectados a la red podrán ser utilizados para compensar las facturas de electricidad, reduciendo la carga económica de los usuarios.
Impacto Ambiental: Fomenta el uso de fuentes de energía limpias, contribuyendo a la reducción de la huella de carbono en la provincia.
La implementación de esta normativa tiene un gran potencial para transformar la matriz energética provincial y avanzar hacia una sociedad más sostenible.


