
Mauro Longarini, un convecino de Nueve de Julio que hace 25 años decidió dar un giro a su vida y mudarse a España, se encuentra hoy inmerso en una historia de superación, deporte y comunidad en Mislata, una localidad dentro de Valencia. En diálogo con Gustavo Tinetti en “Despertate” (Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV), Mauro nos cuenta su recorrido, los desafíos de ser inmigrante y la pasión que ha puesto en el balonmano, un deporte que, aunque poco conocido en Argentina, ha sido el vehículo de sus logros en Europa.
Mislata, como bien describe Longarini, es una ciudad pequeña pero densamente poblada, con una comunidad que ha crecido de manera vertical debido a su escaso radio geográfico de apenas 2 km². “Es casi como un barrio de Valencia”, señala, destacando cómo el urbanismo moderno favorece la cercanía y la vida en comunidad, con calles donde la gente camina más y utiliza el transporte público en lugar de los autos, algo que forma parte de una tendencia creciente en muchas ciudades españolas. “Este modelo busca reducir la contaminación y fomentar una convivencia más armoniosa”, agrega.
El viaje de Mauro a España no fue solo por aventura, sino también por las oportunidades que ofrecía el deporte. El balonmano, un deporte de invierno con una fuerte tradición en Europa, fue la puerta a su integración. “El balonmano nace en Alemania, pero en España se juega mucho”, comenta, resaltando que la infraestructura europea y el nivel competitivo ofrecían un terreno fértil para su crecimiento.
El club Balonmano Mislata: 20 años de historia y éxitos
En 2005, junto con un amigo argentino, Mauro fundó el Club Balonmano Mislata, una aventura que comenzó desde cero pero que hoy en día cuenta con 20 años de historia y es un referente dentro de la ciudad. “Tener la infraestructura adecuada en un país como España nos permitió desarrollarnos de manera seria. En 2021, quedamos campeones de España en categorías infantiles, lo que fue un hito histórico para un club fundado por inmigrantes”, dice con orgullo.
El club tiene una estructura híbrida entre la filosofía deportiva argentina, caracterizada por la pasión y el trabajo en equipo, y la infraestructura de primer nivel que ofrecen las instalaciones públicas en España. “Aquí los clubes suelen ser municipales, y eso facilita mucho la práctica deportiva, porque tenemos acceso a instalaciones de calidad sin tener que cargar con los gastos de mantenimiento”.
Mauro también reflexiona sobre cómo el deporte en España está mucho más arraigado en la vida cotidiana de los jóvenes, y cómo, gracias a la infraestructura disponible, las nuevas generaciones tienen acceso a espacios donde desarrollarse físicamente desde pequeños.
La migración y la visión de Argentina desde Europa
Además de hablar sobre su historia personal, Mauro comparte sus reflexiones sobre la situación social, económica y política de Argentina. Desde su perspectiva, la brecha de desigualdad se ha ampliado, y la educación pública, que alguna vez fue un orgullo, se ha visto afectada por el deterioro de las infraestructuras y los servicios. “Se nota una gran diferencia entre quienes tienen acceso a los recursos y quienes no. La educación pública, que para mí fue fundamental, ha perdido calidad”, expresa Mauro con tristeza.
No obstante, también destaca la resiliencia de los argentinos en el exterior, mencionando cómo la migración ha cambiado con el paso de los años. “Antes veníamos en busca de una oportunidad, ahora muchos llegan con familia y una carrera consolidada, queriendo mejorar la vida para sus hijos”.
La cultura argentina en Valencia
El intercambio cultural es uno de los aspectos más enriquecedores de la migración, y Mauro subraya cómo la gastronomía argentina ha comenzado a ganar terreno en Valencia. “Después de la pandemia, ha crecido mucho el número de negocios argentinos. Casas de empanadas, asados y, por supuesto, ¡el mate!”, comenta entre risas, destacando cómo incluso los españoles han comenzado a incorporar el mate en su rutina diaria.
Para Mauro, la presencia del mate en la vida cotidiana de los españoles es una señal más de la creciente influencia de la cultura argentina en Europa. “Es increíble ver a los españoles tomando mate por la calle. Al principio era algo extraño, pero ahora es común”, dice con satisfacción.
La importancia del club como “muro de contención”
En su reflexión final, Mauro pone énfasis en el papel fundamental de los clubes deportivos en las comunidades. “Los clubes en Argentina, especialmente en los pueblos, son la última trinchera de la sociedad. No solo ofrecen deporte, sino que son un espacio de contención social, de relaciones y de valores. Ojalá podamos seguir luchando por mantener esa estructura, porque los clubes cumplen una función vital”, afirma con convicción.
Mauro, además de ser un hombre que construyó su vida en otro país, es un ejemplo de cómo el deporte puede ser una herramienta poderosa para integrar, educar y mejorar las comunidades. Y, como él mismo dice, “los valores que uno lleva de su lugar de origen, como Nueve de Julio, son los que nos acompañan siempre y nos ayudan a crecer”.
Una historia de emigración, esfuerzo y éxito que nos recuerda que, más allá de las fronteras, los sueños pueden hacerse realidad con trabajo y pasión.




