
La entrega de un certificado de habilitación a la fábrica de chacinados secos de Maximiliano Mammarella en General Alvear marcó un hito en la formalización de la producción artesanal de alimentos en la provincia de Buenos Aires. El ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, destacó que la nueva normativa resuelve una “deuda histórica” al actualizar y ampliar los requisitos edilicios y sanitarios para las fábricas de chacinados de pequeña escala. La resolución establece criterios claros para la habilitación de fábricas con capacidad de producción de hasta 1.000 kilos de volumen final, garantizando la calidad y seguridad alimentaria a través de la rotulación y trazabilidad de los productos. El ministro enfatizó que esta política busca promover la producción y el empleo en la provincia, en contraste con las políticas nacionales que han afectado a las PyMEs y al empleo.


