El globalismo -neoliberalismo y socialdemocracia junto al progresismo- parece haber comenzado a perder eficacia como marco ordenador de las relaciones internacionales. Al mismo tiempo, se advierte el avance de una lógica distinta: la reafirmación de los Estados nacionales como unidades de decisión primaria.
La ley y la autoridad recuperan centralidad: no se trata más de estilos personales ni de gestualidades públicas, sino del ejercicio institucional de funciones delegadas; pierde la autoridad el carácter de cualidad individual, restituyéndose como una responsabilidad formal: se ejerce correctamente o se debilita.
Quienes recuerden etapas anteriores (hasta la década del 70) de la vida pública, recordarán funcionarios sin espectacularización de la imagen, donde el foco estaba menos en la representación simbólica y más en la función administrativa.
El reciente acuerdo entre el presidente de Estados Unidos y el presidente de Argentina respecto del incremento temporal del cupo arancelario de carne magra puede leerse en ese marco. Más allá de su dimensión técnica, el gesto relevante es otro: la negociación directa entre Estados, país con país, bajo responsabilidad política explícita.
Negocian, en el paradigma nacionalista, entre presidentes: país con país.
No los empresarios como determinaba el globalismo ni la intermediación difusa de actores económicos transnacionales. Esto no implica negar la importancia del sector privado, sino reordenar la jerarquía de las decisiones.
De ahora en más, el desafío no es ideológico sino operativo: cumplir lo acordado.
El problema que comienza es respetar la palabra dada (Milei con Trump) y los contratos establecidos, para que no pierda efecto dicho acuerdo.
¿Por qué sería un problema el paso siguiente?
Porque la dirigencia, elites y profesionales, también funcionarios, aún juegan el juego previo del globalismo.
El nacionalismo, entendido como reafirmación de soberanía decisoria, impone reglas más exigentes en términos de coherencia estratégica. La improvisación o la ambigüedad tienden a tener costos más visibles.
Si la dirigencia no está a la altura de los acontecimientos, el cupo caerá.
El reequilibrio entre potencias no responde ya exclusivamente a esquemas de integración global sino a negociaciones bilaterales y bloques de interés definidos.
Y con Trump no es posible jugar a dos puntas: algo con Estados Unidos y algo con China, como expresó Milei.
China ha comenzado a recalibrar su estrategia frente al nuevo escenario y reconoce que no puede enfrentar al nacionalismo. Que no le resultan más que declamatorios los intentos de alianza con otros actores vinculados al esquema globalista como Inglaterra o Irán y la Unión Europea o India.
A tal punto que Irán negocia fuertemente para sostenerse entendiendo que el globalismo terminó. India negocia en términos más pragmáticos con Estados Unidos ante Trump, mientras la Unión Europea revisa su posicionamiento energético respecto de Rusia.
Es decir, guste más o guste menos, el paradigma (como cualquier paradigma) se impone por la fuerza de los hechos.
Aunque primero es una construcción del lenguaje como discurso y el nacionalismo como paradigma ofrece el marco apropiado surgido de la ciencia de principios del siglo XX y de los desarrollos tecnológicos que esos avances posibilitaron a partir de la década del 40.
Es decir, comenzó un paradigma adecuado para los avances del conocimiento y la tecnología.
Resultando, a pesar de quienes confundieron cargos con superioridad, un mundo posible y en paz: humano.
Ahora resta desarrollar planes de negocios acordes al nacionalismo vigente: América, para los americanos; desde el polo sur al polo norte.
El resto del mundo será para bienes y servicios que no debiliten a América, cuando los acuerdos entre los americanos lo hagan posible, pero en condiciones desventajosas para los países de otros continentes.
La Intendente y Cadena Nueve tal vez se restrieguen las manos al estimar como posible, en el horizonte, un distrito pujante e industrialista con un campo fortaleciendo la industria para fortalecerse como campo.


