Lucas Arman, joven de Nueve de Julio, vivió una experiencia inolvidable al participar de Ahora Caigo, el programa de entretenimiento que conduce Darío Barassi por Canal 13. Tras su paso por la televisión nacional, visitó los estudios de Despertate, el ciclo que se emite por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV, donde relató cómo se gestó la oportunidad y qué significó para él formar parte de una de las propuestas televisivas más reconocidas de la tarde.
Durante la charla, Lucas repasó los momentos previos a la grabación, la ansiedad de enfrentarse a las cámaras, el encuentro con el conductor y la repercusión que tuvo su aparición entre los vecinos de la ciudad y en las redes sociales.
Un sueño que comenzó frente al televisor
Lucas contó que es seguidor de Ahora Caigo desde hace aproximadamente dos años y que, desde que comenzó a mirar el programa, tenía el deseo de participar alguna vez.
“Yo alguna vez tengo que estar en ese programa”, recordó sobre aquella idea que fue tomando fuerza hasta que decidió anotarse.
La espera, sin embargo, fue larga. Como sucede con muchos aspirantes, pasó un tiempo sin recibir novedades, hasta que finalmente llegó el llamado de la producción.
Después de realizar el casting, unas tres semanas más tarde recibió un mensaje por WhatsApp con la confirmación de que había sido seleccionado. Le indicaron el día y el horario de grabación, y así comenzó una aventura que, según reconoció, todavía le cuesta creer que haya vivido.
El viaje a Buenos Aires y la experiencia detrás de cámara
La participación implicó mucho más que presentarse en un estudio de televisión. Lucas recordó el viaje durante la noche, la llegada a Buenos Aires alrededor de las 6.15 de la mañana y los distintos traslados hasta arribar a los estudios donde se realizó la grabación.
Para acompañarlo contó con Walter Navarro, amigo de la familia y vecino, quien desde el primer momento se ofreció a viajar con él.
“Si voy solo, me pierdo en Buenos Aires”, contó entre risas, al recordar cómo organizaron el recorrido.
Una vez en el estudio, comenzó otra etapa de la experiencia: las cámaras, el movimiento de la producción, la incertidumbre y la posibilidad de conocer desde adentro un formato que hasta entonces veía desde su casa.
Lucas reconoció que el entorno televisivo puede intimidar, incluso cuando se tiene interés y formación en el área. Sin embargo, para él también representó una oportunidad de observar de cerca el funcionamiento de la televisión y vivir una experiencia vinculada con su propia vocación.
Darío Barassi, el humor y la esencia del programa
Uno de los motivos que impulsaron a Lucas a anotarse fue su admiración por la personalidad de Darío Barassi y por el estilo descontracturado del ciclo.
Destacó el humor del conductor, su carisma y la capacidad de combinar lo absurdo con situaciones cotidianas. También señaló que sigue el programa desde antes de sus cambios de formato y que considera que Barassi aporta una identidad particular a la propuesta.
Durante la entrevista, Lucas explicó que los comentarios y las bromas que forman parte del programa se viven dentro de un contexto de entretenimiento, en el que el conductor también suele reírse de sí mismo.
En ese sentido, recordó con simpatía algunos intercambios que tuvo con Barassi durante la grabación, entre ellos los comentarios sobre su físico y sus características personales.
Lejos de sentirse ofendido, aseguró que disfrutó de ese ida y vuelta y valoró la manera en que el conductor construye situaciones humorísticas a partir de los propios participantes.
El desafío de cantar frente a las cámaras
Uno de los momentos que Lucas destacó de su participación fue el relacionado con el canto. Aunque reconoció que el baile no fue precisamente su punto más fuerte, tuvo la posibilidad de mostrar otra faceta de su personalidad.
El joven explicó que suele presentarse en público en muestras y actividades vinculadas con el canto, por lo que cantar en televisión representó un desafío especial, sobre todo por hacerlo a capela y ante un estudio lleno de cámaras y personas.
Durante ese segmento, sorprendió al conductor con su interpretación y recibió una referencia humorística a Chayanne, aunque aclaró que la canción que eligió era de Reik.
La experiencia estuvo atravesada por los nervios propios de una situación desconocida, pero también por la satisfacción de haber podido compartir una faceta personal ante una audiencia mucho más amplia que la habitual.
Lucas reconoció que le hubiera gustado avanzar más en la competencia, aunque remarcó que el resultado no era lo más importante. Para él, el verdadero valor estuvo en haber llegado al programa y haber podido vivir desde adentro una experiencia que durante mucho tiempo había imaginado.
Los nervios, el cansancio y la emoción de competir
Durante la conversación, Lucas también puso el foco en un aspecto que muchas veces queda fuera de la pantalla: todo lo que sucede antes de que el programa llegue al público.
Mientras los televidentes ven el ciclo durante la tarde, él había viajado durante toda la noche y llegó a Buenos Aires temprano por la mañana. A ese cansancio se sumaron la ansiedad, la expectativa y la presión de participar en una competencia televisiva.
Explicó que, aunque conocía la dinámica general de los juegos, enfrentarse a las preguntas y tomar decisiones en el momento era muy diferente de mirar desde el sillón de su casa.
Los nervios podían aparecer en cualquier instante, especialmente cuando se abría la posibilidad de avanzar en un duelo o cuando una respuesta podía determinar el resultado.
Aun así, aseguró que disfrutó de la experiencia y que haber traspasado la pantalla le permitió comprender de otra manera el trabajo que implica producir un programa de estas características.
Fotógrafo, electricista y estudiante del mundo audiovisual
Más allá de su participación televisiva, Lucas desarrolla distintas actividades laborales y profesionales.
Trabaja como electricista desde hace aproximadamente cuatro años y también se desempeña en el ámbito de la fotografía y la producción audiovisual, realizando coberturas de eventos.
Además, se encuentra próximo a culminar sus estudios de licenciatura vinculados con la comunicación audiovisual, un campo que despertó su interés y que le permitió vivir su participación en Ahora Caigo desde una perspectiva diferente.
Según explicó, no se sintió simplemente como un concursante más: también observó la experiencia desde el lugar de alguien que se está formando en el área del cine y la televisión.
La posibilidad de conocer los estudios, las cámaras y el funcionamiento de una producción de alcance nacional significó, en ese sentido, un aprendizaje personal y profesional.
La repercusión en Nueve de Julio
La emisión del programa generó una respuesta que Lucas no esperaba. Tras su aparición en Canal 13, comenzaron a llegar mensajes, solicitudes en redes sociales y comentarios de personas que lo reconocían por su participación.
Contó que se sorprendió al ver la cantidad de repercusiones que tuvo el momento televisivo y cómo su imagen comenzó a circular entre personas que hasta entonces no necesariamente lo identificaban por su nombre.
En Nueve de Julio, muchos ya lo conocían por su trabajo como electricista o por las coberturas fotográficas y audiovisuales que realiza en distintos eventos. Su paso por la televisión nacional permitió que otros vecinos lo reconocieran y se acercaran a felicitarlo.
Lucas agradeció especialmente los comentarios positivos y las muestras de afecto que recibió, tanto de personas conocidas como de quienes lo descubrieron a través del programa.
También señaló que los mensajes de reconocimiento hacia su manera de expresarse y su educación fueron una verdadera satisfacción personal.
Representar a la ciudad con autenticidad
Durante la entrevista, surgió una reflexión sobre el lugar que ocupan quienes participan en programas nacionales y mencionan a su ciudad de origen. En esos momentos, muchas veces se convierten, de manera espontánea, en representantes de su comunidad ante el resto del país.
Lucas coincidió con esa mirada y explicó que, desde el momento en que quedó seleccionado, su intención fue mostrarse tal como es.
Aseguró que no buscó construir un personaje para la televisión ni modificar su personalidad para llamar la atención. Por el contrario, quiso mantener la autenticidad que quienes lo conocen reconocen en él.
“Yo tengo esa esencia”, expresó al explicar que su intención fue compartir su manera de ser, con sus virtudes, su energía y su sentido del humor.
También aclaró que su objetivo nunca fue buscar fama, sino cumplir el deseo de participar de un programa que sigue desde hace tiempo.
“Cuando uno se propone algo, hace lo posible por conseguirlo”, sostuvo, al resumir la actitud que lo llevó a presentarse al casting y aprovechar la oportunidad.
Los valores que van más allá de lo material
En otro tramo de la charla, Lucas habló de su cumpleaños, que celebra el 25 de diciembre, en coincidencia con la Navidad. Entre bromas sobre los regalos y las celebraciones compartidas, dejó una reflexión sobre aquello que considera verdaderamente importante.
Explicó que valora mucho más la lealtad, el respeto, la grandeza humana y la presencia de las personas queridas que cualquier obsequio material.
Para él, compartir un momento con amigos y saber que quienes aprecia se acuerdan de él tiene un significado especial.
Esa mirada también estuvo presente al agradecer el acompañamiento recibido durante su participación televisiva y las muestras de cariño que llegaron después de la emisión.
Una experiencia que deja mucho más que un resultado
Al cierre de la entrevista en Despertate, Lucas agradeció al equipo periodístico de Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV por el espacio para contar su experiencia y compartir con la audiencia los detalles de una vivencia que lo marcó.
Su paso por Ahora Caigo le permitió cumplir un sueño, conocer desde adentro una producción televisiva nacional, poner a prueba sus habilidades y mostrar una parte de su personalidad ante miles de espectadores.
Aunque reconoció que le hubiera gustado avanzar más en el juego, destacó que el resultado quedó en un segundo plano frente a todo lo vivido.
La experiencia también le dejó el reconocimiento de vecinos, amigos y personas que descubrieron su historia a través de la pantalla.
Desde Nueve de Julio hasta los estudios de Canal 13, Lucas Arman llevó su espontaneidad, su entusiasmo y su identidad local a un escenario diferente. Una experiencia que demuestra que detrás de cada participación televisiva hay una historia personal, un sueño y el deseo de animarse a dar el paso.







