La situación de un alcantarillado ubicado sobre la Ruta Provincial 46, conocido como el sector del Puente Blanco, volvió a generar preocupación entre productores y vecinos de Bragado. La estructura fue construida entre los años 2000 y 2001, luego de una inundación, con el objetivo de descongestionar el paso de agua y complementar el funcionamiento del puente.
Según explicó el intendente Sergio Barenghi, con el paso del tiempo la estructura presentó signos de deterioro. El alcantarillado cuenta con tubos de chapa y una base de cemento y, de acuerdo con el jefe comunal, se observa cierto hundimiento producto del tránsito pesado que circula actualmente por la Ruta 46.
“Existe una preocupación que es real”, sostuvo Barenghi, aunque aclaró que los técnicos e ingenieros de Vialidad determinaron que la estructura todavía resiste.
La preocupación, explicó, está vinculada especialmente a la importancia estratégica del lugar. Un eventual inconveniente en ese sector podría afectar la circulación hacia localidades como O’Brien, Irala y Warnes, además del tránsito proveniente de Junín.
Barenghi señaló que las gestiones para reparar el alcantarillado comenzaron tiempo atrás. Luego de la última inundación se impulsó una licitación, pero quedó desierta debido a la diferencia entre el presupuesto oficial y la oferta presentada por la empresa.
Ahora, el municipio busca que la obra pueda concretarse mediante una contratación directa, con el objetivo de acelerar los tiempos y aprovechar que actualmente no hay agua en el sector.
“No nos vamos a quedar mirando ahora tampoco”, afirmó el intendente, quien aseguró que mantiene conversaciones con autoridades de Vialidad y el Ministerio de Infraestructura para encontrar una solución.
Críticas a la politización del reclamo
En relación con las críticas surgidas en torno al estado del alcantarillado, Barenghi cuestionó que el tema sea utilizado políticamente.
“La preocupación es compartida. Lo que no es compartido es la politización de esta situación”, manifestó.
El intendente recordó además las tareas realizadas durante la última inundación en Bragado y sostuvo que el municipio trabajó en la limpieza y canalización de los desagües para evitar que los cuarteles quedaran aislados y garantizar la salida de la producción.
También destacó la decisión de realizar un bypass en la zona de la compuerta de Cafiero, una intervención que, según indicó, permitió incrementar considerablemente el escurrimiento del agua.
Reclamo por los caminos rurales
Durante la entrevista, Barenghi también se refirió a la situación de los caminos rurales de toda la región y reclamó mayores recursos para afrontar el mantenimiento de la infraestructura productiva.
“El sector agropecuario de la provincia de Buenos Aires tiene tecnología de primer mundo para producir y caminos de cuarto mundo”, afirmó.
El intendente planteó que el crecimiento de la producción y el aumento del tránsito de camiones exigen caminos en mejores condiciones, mientras que los municipios cuentan con recursos limitados para afrontar esas tareas.
En ese sentido, cuestionó el esquema de distribución de los recursos provenientes de las retenciones y reclamó que una mayor proporción de lo recaudado en la región vuelva en forma de obras.
También consideró insuficiente la tasa vial municipal para afrontar las necesidades de mantenimiento de la extensa red de caminos rurales.
Ruta 5: preocupación por el tránsito y rechazo a nuevos peajes
Otro de los puntos centrales del reclamo fue el estado de la Ruta Nacional 5.
Barenghi se refirió al reciente accidente ocurrido entre Bragado y 9 de Julio y señaló que el deterioro de las rutas representa un problema permanente de seguridad vial.
“Por esquivar un pozo” se producen maniobras que pueden terminar en accidentes graves, sostuvo el intendente, al referirse al siniestro en el que murió una mujer y su esposo resultó gravemente herido.
Además, manifestó su rechazo a la posibilidad de instalar nuevos peajes sobre la Ruta 5, particularmente en los sectores de Goytiaga y Suipacha.
“Nos vamos a oponer con total firmeza a la colocación de esos dos peajes”, afirmó, al considerar que antes de incrementar el costo para los usuarios debería garantizarse una inversión acorde y avanzar en la transformación de la ruta en autovía.
El jefe comunal también advirtió sobre el incremento del tránsito pesado vinculado al desarrollo de Vaca Muerta y sostuvo que la Ruta 5 se encuentra cada vez más exigida.
Cuenca del Salado y obras de infraestructura
Barenghi también destacó la importancia de las obras vinculadas a la cuenca del río Salado y mencionó el tramo que contempla trabajos entre Mechita y Chacabuco.
Según explicó, la obra permitiría mejorar las condiciones productivas de unas 400.000 hectáreas y reducir el impacto de las inundaciones en una amplia zona de la región.
En este contexto, reclamó coordinación entre Nación, Provincia y municipios para avanzar con las obras de infraestructura que necesita el interior bonaerense.
Autonomía municipal y recursos
Finalmente, el intendente se refirió al debate sobre la autonomía municipal y planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema de mayor federalismo.
“Nosotros tenemos toda la demanda, pero no tenemos los recursos”, resumió.
Barenghi sostuvo que los municipios afrontan cada vez más responsabilidades, particularmente en áreas como salud, pero dependen de recursos que son administrados por otros niveles del Estado.
En materia sanitaria, señaló además que los municipios deben responder ante el incremento de la demanda de medicamentos y la reducción de los programas de asistencia nacional.
Según indicó, esta situación impacta especialmente en los hospitales y en los gobiernos locales, que deben destinar una porción cada vez mayor de sus presupuestos para atender necesidades básicas de la población.
Para Barenghi, la discusión de fondo pasa por redefinir la distribución de recursos entre Nación, Provincia y municipios para que quienes tienen a su cargo la prestación de los servicios también cuenten con herramientas económicas suficientes para afrontarlos.



