
Una grave advertencia ambiental encendió las alarmas en el municipio de 9 de Julio. A través de una presentación formal dirigida al Honorable Concejo Deliberante, se solicitó la elaboración urgente de un informe técnico y la adopción de medidas preventivas ante el deterioro del estado ecológico del Parque General San Martín, cuya laguna presenta una cobertura masiva de algas.
El documento, firmado digitalmente por el abogado Raúl Enrique Petraccaro, describe un escenario de “riesgo ecológico inminente” asociado a la disminución del oxígeno disuelto en el agua, fenómeno que podría derivar en la muerte masiva de peces y en daños severos e irreversibles para el ecosistema acuático.
Según se detalla, la proliferación algal no es un problema meramente estético, sino el síntoma de un proceso complejo que altera el equilibrio biológico del cuerpo de agua. En una primera etapa, la biomasa de algas actúa como barrera que impide la penetración de luz y la correcta oxigenación en profundidad. Luego, durante la noche, la respiración de los organismos consume intensamente el oxígeno disponible. Finalmente, la descomposición bacteriana de las algas muertas incrementa drásticamente la demanda de oxígeno, pudiendo llevar el sistema a condiciones de hipoxia severa o anoxia total.
El informe advierte que existen umbrales críticos claramente establecidos: por debajo de 2 a 3 mg/l de oxígeno disuelto comienza la mortandad de peces, y por debajo de 1 mg/l las condiciones resultan letales para la mayoría de los organismos aeróbicos.
Además, se señala que factores propios de lagunas urbanas pampeanas —como la estratificación térmica, las altas temperaturas y la acumulación de materia orgánica— pueden agravar exponencialmente la situación. A esto se suma la posible presencia de cianobacterias, capaces de liberar toxinas peligrosas tanto para la fauna como para la salud humana.
En este contexto, el documento subraya que la presencia actual de peces no debe interpretarse como señal de normalidad, sino como indicio de que el sistema aún no ha colapsado, aunque se encuentra en un punto crítico.
Desde el punto de vista legal, la presentación se apoya en normativas nacionales y provinciales —como la Constitución Nacional, la Ley General del Ambiente y el Acuerdo de Escazú— que obligan a las autoridades a actuar de manera preventiva y garantizar el acceso a la información ambiental.
Entre los pedidos concretos, se solicita al Ejecutivo municipal un informe detallado que incluya datos de monitoreo del agua (oxígeno, temperatura, pH, nutrientes), evaluaciones de riesgo, existencia de planes de contingencia y las medidas adoptadas o en estudio para reducir la carga contaminante. También se plantea la posibilidad de implementar sistemas de aireación o circulación artificial del agua.
La situación del Parque San Martín abre un interrogante urgente sobre la gestión ambiental local y la necesidad de respuestas rápidas para evitar un desenlace con consecuencias ecológicas y sanitarias de gran impacto.


