jueves, febrero 19, 2026
32.2 C
Nueve de Julio
jueves, febrero 19, 2026
32.2 C
Nueve de Julio

Si tomaste alcohol, no viajes en moto como conductor o pasajero

La seguridad en dos ruedas exige responsabilidad compartida y reglas claras para conductores, pasajeros y empresas de servicios que las contratan

- Advertisement -
- Advertisement -
- Advertisement -

El pasado 1° de enero, apenas comenzado el nuevo año, Ciro, un joven de 19 años que trabajaba como conductor de una aplicación de transporte, empezó el suyo con una moto retenida, la licencia suspendida y una multa. ¿El motivo? Su pasajera estaba alcoholizada.

Él no había tomado alcohol. Sin embargo, en un control de alcoholemia realizado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la acompañante dio positivo y superó el límite permitido. Las consecuencias recayeron sobre el conductor.

El caso se viralizó rápidamente y abrió un debate público: ¿es justo que el conductor sea sancionado por el estado de su acompañante? La respuesta, desde la perspectiva de la seguridad vial, es sí.

Una cuestión de equilibrio y responsabilidad

La moto no es un vehículo cualquiera. Es inestable por naturaleza: solo se mantiene en pie gracias al movimiento y al equilibrio coordinado de quienes viajan en ella. En ese esquema, el acompañante no es un mero pasajero pasivo.

Quien viaja detrás debe mantener los pies en los estribos, sujetarse correctamente, acompañar los movimientos del conductor y evitar desplazamientos bruscos. El consumo de alcohol no solo altera las capacidades de quien conduce; también afecta la coordinación, los reflejos y la percepción del pasajero, comprometiendo la estabilidad del vehículo.

El conductor conoce las características y riesgos propios de la moto. Sabe que trasladar a una persona alcoholizada incrementa el peligro, tanto para ellos como para terceros.

Las estadísticas refuerzan esta preocupación: el 47 % de los fallecidos en siniestros viales en Argentina son motociclistas, una cifra que crece a medida que aumenta el parque de motos destinadas a entregas y transporte de pasajeros.

Qué dice la ley y qué cambios se discuten

El Código de Tránsito y Transporte de CABA, en su artículo 5.4.5, establece límites diferenciados de alcohol en sangre: 0,2 g/l para el conductor de motocicleta y 0,5 g/l para el acompañante.

A raíz de casos como el de Ciro, algunos legisladores presentaron proyectos para modificar la normativa y establecer que, en el caso de conductores de aplicaciones, el infractor sea el pasajero alcoholizado, trasladando hacia él las sanciones.

Sin embargo, este enfoque resulta discutible. La responsabilidad principal sobre la seguridad del viaje recae en quien conduce. Es el conductor quien debe evaluar si el estado del acompañante compromete la estabilidad y seguridad del trayecto. Por eso, más que trasladar toda la culpa a una de las partes, el debate debería orientarse hacia una responsabilidad compartida y sanciones proporcionales.

Una nueva categoría de licencia, una posible solución

Más allá del debate puntual, el crecimiento del trabajo en moto plantea un desafío estructural. Un proyecto de ley que podría resultar útil sería la creación de una categoría específica de licencia para motociclistas que utilizan el vehículo con fines laborales, especialmente para entregas o transporte de personas.

Esta licencia podría exigir una capacitación adicional en conducción segura, gestión de riesgos y traslado de cargas y pasajeros. No es lo mismo manejar una moto de uso personal que hacerlo durante largas jornadas laborales, bajo presión de tiempos y con responsabilidad sobre mercaderías o personas.

El rol de las empresas

Las empresas de aplicaciones que lucran con este servicio también tienen responsabilidad. Resulta esencial que brinden capacitación adecuada a sus conductores sobre conducción segura, normativa vigente y criterios para rechazar viajes cuando la seguridad esté en riesgo.

La prevención no puede quedar solo en manos del trabajador.

Un mensaje claro para todos

La seguridad en moto es una construcción compartida. Si sos conductor, evaluá siempre el estado de tu acompañante. Si sos pasajero o pasajera, entendé que tu conducta influye directamente en el equilibrio y la estabilidad del vehículo.

Y la regla es simple: aunque no conduzcas, si tomaste alcohol, no viajes en moto. Siempre usá casco homologado y de tu talla.

Porque en dos ruedas, cualquier error se paga caro.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas noticias