
Este sábado 21, a partir de las 17, la Plaza Belgrano será escenario de una juntada vinculada al fenómeno “therian”, una expresión juvenil que en los últimos años ganó visibilidad en redes sociales y plataformas como TikTok, donde adolescentes y jóvenes comparten videos, experiencias y encuentros relacionados con el mundo animal.
La propuesta, que tendrá lugar en la ciudad de Nueve de Julio, se enmarca en un movimiento que viene creciendo en distintos puntos del país y del mundo y que también abrió debates en medios de comunicación y espacios públicos sobre nuevas formas de identidad y expresión cultural.
Qué significa ser “therian”
El término “therian” refiere a personas que experimentan una identificación interna con un animal no humano. Quienes forman parte de esta comunidad describen esa vivencia como una conexión profunda con determinadas características, comportamientos o rasgos asociados a una especie, a la que denominan “teriotipo”.
Según explican desde estos espacios, no se trata de un disfraz ni de un juego, sino de una vivencia identitaria que puede tener dimensiones emocionales, psicológicas o espirituales. En algunos casos, esa conexión se expresa a través de gestos, movimientos corporales o el uso de accesorios como orejas, colas o máscaras, aunque aclaran que esos elementos no son obligatorios ni definen por sí mismos la identidad.
El término comenzó a popularizarse en comunidades de internet durante la década de 1990, en foros angloparlantes vinculados al concepto “otherkin”, que agrupaba a personas que se identificaban con seres no humanos, tanto animales como figuras mitológicas. Con el tiempo, “therian” quedó asociado específicamente a quienes se identifican con animales.
Dentro de la comunidad también se utilizan expresiones como “shift”, que alude a momentos en los que la persona siente que predominan rasgos o instintos vinculados a su teriotipo. En redes sociales se difundió además la práctica de los “quadrobics”, una actividad física que consiste en correr o saltar en cuatro patas imitando movimientos animales. Si bien algunos therians la practican como forma de conexión simbólica, también es realizada por personas que no se identifican con esta comunidad.
En los últimos tiempos, comenzaron a verse reuniones abiertas en plazas y espacios públicos en distintas provincias, lo que incrementó la visibilidad del fenómeno.
Diferencias con el mundo “furry”
Aunque suelen confundirse, el fenómeno therian no es lo mismo que la subcultura furry. El mundo furry está vinculado al interés por personajes animales antropomórficos —es decir, con rasgos humanos como hablar, vestirse o caminar en dos patas— y tiene un fuerte componente artístico y creativo.
Quienes participan del fandom furry suelen crear una “fursona”, un personaje propio que los representa dentro de la comunidad. La expresión incluye ilustraciones, relatos, producciones digitales y, en algunos casos, el uso de trajes completos conocidos como fursuits en convenciones y encuentros.
A diferencia de los therians, los furrys no necesariamente se identifican como animales en términos de identidad personal. En la mayoría de los casos, se trata de una afición artística y social. En Argentina existen convenciones organizadas del fandom furry con participación de artistas y aficionados de distintas provincias.
La diferencia central, según explican especialistas y miembros de ambas comunidades, radica en la naturaleza de la experiencia: mientras que en el caso therian se habla de una vivencia identitaria interna, el universo furry se vincula a una práctica creativa voluntaria. No obstante, puede haber intersecciones entre ambos espacios.
Hasta el momento, no hay personas identificables que respondan públicamente por la presunta convocatoria en la plaza.
Debate público y miradas desde la psicología
La creciente exposición del fenómeno generó discusiones en programas de streaming, redes sociales y medios tradicionales. La presencia de jóvenes con máscaras o accesorios en plazas despertó curiosidad, comentarios humorísticos y también cuestionamientos.
Algunos sectores interpretan estas expresiones como formas lúdicas o identitarias propias de la cultura digital contemporánea, mientras que otros manifiestan incomodidad frente a conductas que consideran inusuales en el espacio público. En comentarios en redes sociales pueden leerse posturas diversas, desde la burla hasta la defensa del derecho a la libre expresión.
Desde el ámbito académico existen miradas variadas. Investigaciones cualitativas realizadas en universidades de Estados Unidos y Europa analizaron la identidad therian como una experiencia subjetiva de construcción identitaria, sin ubicarla necesariamente dentro de un trastorno mental.
Especialistas en psicología señalan que, en la mayoría de los casos reportados, las personas que se identifican como therians mantienen conciencia de su cuerpo humano y no presentan creencias delirantes de transformación física. En ese sentido, diferencian el fenómeno contemporáneo de la llamada “licantropía clínica”, un cuadro psiquiátrico histórico asociado a episodios psicóticos en los que la persona creía transformarse literalmente en un animal.
Algunos estudios plantean que la identidad therian puede funcionar como un marco simbólico para comprender experiencias personales y encontrar pertenencia comunitaria. Otros advierten que se trata de un campo de investigación aún incipiente y sin consenso definitivo.
Mientras tanto, la convocatoria prevista para este sábado en Plaza Belgrano suma a Nueve de Julio al mapa de ciudades donde este fenómeno juvenil busca visibilidad, en un contexto atravesado por redes sociales, nuevas identidades y debates sobre convivencia y diversidad cultural.En muchas de ellas, luego a las convocatorias nadie asistió.


