
El CEPA difundió su informe mensual sobre la ejecución fiscal correspondiente a enero de 2026, en el que destacó que el SPN registró un superávit primario de $3,13 billones y un superávit financiero de $1,11 billones, luego de afrontar pagos de intereses por $2,02 billones.
No obstante, el centro de estudios advirtió que parte del resultado positivo se explica por ingresos extraordinarios por $1,04 billones derivados de la privatización de centrales hidroeléctricas. Sin ese ingreso puntual, el superávit primario se reduciría a $2,09 billones y el financiero prácticamente se neutralizaría, quedando en $0,07 billones.
Déficit implícito por capitalización de intereses
El CEPA subrayó que el Tesoro continúa priorizando la emisión de títulos en pesos capitalizables —como LECAP, BONCAP y DUALES— cuyos intereses no se pagan en efectivo sino que se incorporan al capital.
En enero, esos intereses ascendieron a $2,81 billones. Si se contabilizan como gasto del período, el resultado financiero dejaría de ser superavitario y se transformaría en un déficit de $1,71 billones. Bajo este criterio, el rojo acumulado desde enero de 2024 alcanzaría los $37,38 billones.
Para el CEPA, esta dinámica “modifica sustancialmente la lectura del equilibrio fiscal”, ya que el superávit informado no refleja el total de los compromisos financieros generados.
Ingresos con retrocesos reales
Los ingresos totales sumaron $14,52 billones, con una caída real interanual del 1,2% y una baja del 2,7% en comparación con enero de 2023.
Entre los principales movimientos:
Bienes Personales cayó 14,6% interanual, afectado por la base de comparación vinculada al REIBP.
Ganancias retrocedió 2,9%.
El rubro “Resto de tributos” se contrajo 22% respecto a 2023 por la eliminación del Impuesto PAIS.
Los Derechos de Exportación disminuyeron 40,7% interanual, influenciados por liquidaciones anticipadas y por el Decreto 682/2025 que redujo temporalmente las retenciones al 0%.
Los Derechos de Importación cayeron 14,2%, en un contexto de base comparativa elevada.
El CEPA señaló que la caída de los recursos se mantiene acotada frente a la magnitud del ajuste del gasto, que continúa siendo la principal variable de corrección fiscal.
Profundización del recorte del gasto
El gasto total fue de $11,39 billones, con una baja real interanual del 0,7% y una caída del 31,7% frente a enero de 2023. Según el CEPA, se consolida así el sendero de reducción iniciado en 2024.
Prestaciones sociales
Las prestaciones sociales retrocedieron 1,5% interanual y 20,2% frente a 2023. Solo la Asignación Universal para Protección Social (+40,5%) y las prestaciones del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP) (+29,7%) crecieron en comparación con enero de 2023.
En contraste, se registraron caídas en jubilaciones y pensiones contributivas (-17,2%), asignaciones familiares (-31,4%), pensiones no contributivas (-21%) y en el conjunto de “Otros programas” (-59,5%), donde se incluyen políticas alimentarias y de transferencia de ingresos.
El informe remarca que varios programas fueron suspendidos, reducidos o mantuvieron montos nominales sin actualización, lo que implicó una fuerte pérdida de poder adquisitivo.
Universidades, subsidios y obra pública
Las transferencias a universidades nacionales alcanzaron $0,39 billones, con una reducción real del 8,8% interanual y del 25% respecto a 2023. El CEPA también advirtió que los salarios se vienen abonando con un mes de atraso desde fines de 2025.
En subsidios económicos, la caída real frente a enero de 2023 fue de 38,1%. Los subsidios al transporte retrocedieron 41,6%, en gran parte por la eliminación de compensaciones tarifarias en el AMBA. Además, no se registraron transferencias a Radio y Televisión Argentina ni a empresas vinculadas al Ministerio de Defensa.
La inversión en obra pública mostró una contracción del 89,3% frente a 2023, mientras que los gastos de funcionamiento se redujeron 32,2%, con una pérdida real del 31,8% en los salarios de la administración pública.
Metas con el FMI
En relación con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la meta indicativa de superávit para marzo de 2026 es de $4,29 billones y la de junio asciende a $8,46 billones.
Si se replicara el desempeño de 2025, el objetivo de marzo se superaría levemente, pero faltarían $1,48 billones para alcanzar la meta de junio. Para cumplirla, el SPN debería acumular en promedio $1,07 billones mensuales durante los próximos cinco meses.
El CEPA concluyó que el superávit de enero se apoya en tres pilares: un ajuste profundo del gasto público, ingresos extraordinarios por privatizaciones y la postergación de pagos vía capitalización de intereses.
Para el centro de estudios, la sostenibilidad del resultado fiscal dependerá de la evolución de la recaudación, de la capacidad de mantener el nivel de recortes y del impacto económico y social de una política de consolidación que continúa afectando jubilaciones, salarios estatales, universidades y obra pública.


