viernes, agosto 7, 2026
3.3 C
Nueve de Julio
viernes, agosto 7, 2026
3.3 C
Nueve de Julio

Algo habrá hecho

Escribe para Cadena Nueve, jorge Suevus

- Advertisement -
- Advertisement -
- Advertisement -

Durante la última dictadura, el Proceso de Reorganización Nacional, al desplegarse los grupos de tarea o grupos del Ejército para detener a alguien, muchos no dudaban del rol legal de unos e ilegal del detenido.

Esa dictadura tuvo el rol global de destruir la industria Argentina y, en general, esos detenidos defendían el trabajo: intentaron impedir la destrucción de la industria del país, por las buenas y por las malas.

El éxito fue de los primeros en términos globales: el globalismo financiero destruyó el trabajo para que nada supere la renta especulativa. Luego se impuso Greenpeace, el ambientalismo y más tarde el feminismo y la Agenda 2030.

El mundo cambió hacia el nacionalismo y el globalismo muta su objetivos hacia la economía de la abundancia, en la que habrá tanto productos debido al trabajo de los robots e IAs, que se vivirá de una renta universal.

Claro que no será así porque León XIV, Putin y Trump están impidiéndolo.

El globalismo sin conducción pero aunados alrededor de Inglaterra, demora el nacionalismo apoyados en China, desde Ucrania y su neofacismo, Irán, Marruecos, Mali…

La virtud del globalismo es que cuenta aún con la Red global de los medios de comunicación y los periodistas, en general, repiten lo que ahí se produce: muchos por dinero, pero la mayoría por el fracaso de la Educación en todo el mundo. No solo Harvard fracasó, o no sólo en Argentina los pibes no saben leer o no saben qué leen y alcanza con ver cómo escriben los egresados de las mayorías de las disciplinas para notar que algo no está funcionando.

Pero, el saber sería el tema de esta nota, el saber como obstáculo. Condición que adquiere, la de obstáculo, porque sedimenta como prejuicio.

Fácil: si es policía y detiene a alguien es porque “algo habrá hecho”.

La frase oculta el pronombre: hoy también se sabe. El que hizo algo puede ser el que detiene (cuando detiene por cometer un delito). Tema complejo hoy, donde los más endeudados con los bancos y financieras, por los magros salarios arriesgando la vida todos los días, tienen sueldos de hambre.

Pongan sobre relieve gradualmente, entonces, dónde surge “no le gusta trabajar” y “vagos”, más la curiosidad “no puede ser que la energía esté tan barata”, “que paguemos tan poco de electricidad” ¿se acuerdan? 50 pesos por bimestre.

Muchos años de mucha gente a la que no le gusta trabajar y que por eso hubo que darles planes sociales y ahora estamos pagando por ese “dinero mal gastado” de “la nuestra”.

Es decir, la dictadura destruyó la posibilidad de que hubiera trabajo para todos pero la culpa era de los que no les gusta trabajar y de los gobiernos que le pusieron plata en el bolsillo a los que no les gusta trabajar.

Lo que no se cuenta es que las tarifas de los servicios de energía estaban subsidiadas, pero por motivos necesarios: porque la energía barata posibilita que el pan, la leche, el consumo popular sea accesible para todos; hace posible que los alimentos sean baratos.

También para la industria Argentina: por eso Techint se tuvo que ir a Brasil y a Estados Unidos para producir acero. Porque en Argentina el costo de energía es exorbitante porque no se hacen costos y se subsidia según la voracidad del gobierno de hacer de dinero a través de los tres sectores que producen energía.

El problema que tenemos desde hace un año es que ahora, no solo hay gente que no le gusta trabajar; tampoco, parece, les gusta trabajar a los comerciantes y a los empresarios. Tan vagos son que quiebran o cierran sus empresas

Es decir, Argentina es un país de vagos desde 2014. No le gusta trabajar a nadie: solo, parece, a los que especulan con los bonos del Estado Argentino, que es el único negocio que funciona (porque los Estados siempre, en el límite, pagan) porque el gobierno obliga a las empresas y bancos a ser su único cliente. Porque al destruir el mercado económico, garantiza el funcionamiento del mercado financiero: única fuente de ingresos (junto a parte de la minería y petróleo). Porque el gobierno actual es globalizador extremo: no le interesa el país y por esto no le interesa la producción, y por esto no le interesan las empresas ni comerciantes. Menos les interesa la gente.

Así es desde la devaluación de enero de 2014: porque los ministros de economía son globalizadores, no son nacionalistas. Por eso ven a la economía China como complementaria de la Argentina, sueñan con una renta universal, tanto como con el tecnofeudalismo (y las tonterías habituales que inventan porque saben que dependemos de prejuicios para justificar que nos va mejor que al vecino).

Es decir, tal vez algunas elites hayan decidido que solo a algunos les fuera mejor que a otros, sin que se note que no hubo posibilidades de que les fuera bien a todos. Y, como dijo una doctora en física cuando le preguntaron si “se había roto el traste” estudiando para llegar a donde llegó y respondió: “yo no me rompí el traste trabajando, elegí estudiar y toda mi familia hizo un esfuerzo enorme para que tuviera un lugar donde vivir durante años, comida para alimentarme y ropa adecuada; libros y profesores. El traste se lo rompen quienes no tienen esperanza de sobrevivir y tratan de sobrevivir cada día como si fuera el último. Es un prejuicio enorme que crean que el que estudia se rompe el c.ulo. No es así”.

El nacionalismo va poniendo las cosas en su lugar y los prejuicios dejan de ser la realidad, pauatinamente.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas noticias