Los obispos escucharon informes de comisiones episcopales

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36390Los obispos que participan de la 116ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que hasta el viernes se desarrolla en la casa de ejercicios El Cenáculo La Montonera de Pilar, escucharon informes de las comisiones episcopales.

En ese sentido dieron testimonio de lo vivido durante el reciente Sínodo “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional” el obispo elegido por el papa Francisco, Monseñor Eduardo Horacio García (San Justo) y los delegados de la CEA: Carlos José Tissera (Quilmes), Ricardo Orlando Seirutti (titular de Bela y auxiliar de Córdoba) y Dante Gustavo Braida(titular de Tanudaia y auxiliar de Mendoza).

Ayer, monseñor Tissera, presidente de la Comisión Episcopal de Cáritas, presentó al plenario a los integrantes de la nueva Comisión Nacional de esta organización caritativa de la Iglesia.

Acompañado por monseñor Gustavo Help, obispo de Venado Tuerto y monseñor José María Baliña, obispo auxiliar de Buenos Aires, ambos miembros de la comisión episcopal, también presentaron las orientaciones pastorales que surgieron del encuentro realizado este año en la localidad de Tanti (Córdoba).

Además, el Equipo de la Pastoral Nacional de Adicciones y Drogadependencia pidió a los obispos acompañar el “grito” de los jóvenes sumidos en esta problemática mediante tareas de prevención y asistencia concretas.

El pedido fue formulado en una carta remitida a los prelados que participan de la 116ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que se desarrolla esta semana en Pilar, en la que solicita que se promueva la pastoral de adicciones en las diócesis.

“La tarea fundamental de la pastoral es estar y acompañar la vida como viene, en toda su complejidad, cuerpo a cuerpo, con los hermanos que sufren y son descartados por la sociedad desde tareas de prevención y asistencia concretas”, sostiene.

“Entendemos que quien trabaja en el territorio no debe denunciar públicamente la comercialización de sustancias prohibidas, porque expone a su comunidad y a sí mismo. Para la tarea profética de la denuncia del narcotráfico es necesario tener una cierta distancia del lugar de los acontecimientos”, sugiere.

La Pastoral de Adicciones y Drogadependencia considera que “cada diócesis podrá encontrar los caminos más adecuados que no pongan en riesgo a las comunidades. En este sentido, la misma red de la Pastoral Nacional puede llegar a ser una opción. De esta manera podremos cuidar la vida de todos: jóvenes, familias y comunidades que trabajan en la pastoral”.

“Con confianza filial encomendamos nuestra Patria y en particular a quienes más sufren, a la amorosa protección de nuestra querida Virgen de Luján, y los saludamos con afecto en Cristo”, concluye.

Para las próximas sesiones, se prevé que los obispos sigan analizando el tema del sostenimiento económico de la obra evangelizadora de la Iglesia, y escuchar informes de otras comisiones episcopales.