La Cámara Argentina de Nefrología y Diálisis lanzó una alerta sobre la grave situación financiera que atraviesan los centros de diálisis en la provincia de Buenos Aires. Emanuel Peruggini, secretario de la entidad, explicó en una entrevista con Despertate por Cadena Nueve, Visión Plus TV y Maxima 89.9 que la deuda acumulada por el Ministerio de Salud bonaerense pone en riesgo la continuidad de los tratamientos de miles de pacientes.
El programa provincial de diálisis, vigente desde hace más de 15 años, cubre a quienes no tienen obra social. Sin embargo, Peruggini indicó que la deuda de julio a diciembre del año pasado supera los 9.000 millones de pesos solo para los centros nucleados en su cámara, distribuidos en 25 centros de atención. Esta situación genera dificultades logísticas y económicas, ya que los tratamientos requieren insumos diarios, personal especializado y traslados de pacientes desde zonas rurales, algunos recorriendo hasta 160 kilómetros diarios.
“El tratamiento de diálisis no puede interrumpirse; un paciente que deja de recibirlo ve acortada su expectativa de vida de manera dramática”, aseguró Peruggini. Pese a los intentos de conciliación, los pagos solo se han realizado de manera parcial y muy por debajo de lo necesario, lo que obliga a los centros a financiar los tratamientos con recursos propios y de otras obras sociales.
Peruggini advirtió que, aunque los centros intentan mantener la atención de los pacientes actuales, la falta de pagos podría impedir recibir nuevos pacientes e incluso afectar la atención de quienes ya están en tratamiento. La situación se agrava en el interior de la provincia, donde no existen suficientes centros públicos y la mayoría de los servicios son provistos por entidades privadas.
Además, este mes se sumó la falta de pago de PAMI, que representa alrededor del 60% de la facturación de los centros del interior, complicando aún más la situación financiera.
El secretario de la Cámara hizo un llamado a las autoridades provinciales para que cumplan con los compromisos asumidos y destacó la importancia de visibilizar la crisis, recordando que detrás de cada número hay pacientes cuya vida depende de estos tratamientos diarios.



