
La violencia contra mujeres trans volvió a quedar expuesta tras un grave episodio ocurrido en los Bosques de Palermo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Un grupo numeroso de jóvenes atacó a mujeres trans que se encontraban en la zona, las golpeó con distintos elementos y registró las agresiones en videos que posteriormente fueron difundidos en redes sociales, acompañados de mensajes discriminatorios y burlas hacia las víctimas.
Frente a lo sucedido, UCR Diversidad Nacional, el espacio de la Unión Cívica Radical que trabaja por la igualdad, la inclusión, el respeto por la diversidad sexual y de género, la defensa de los derechos humanos y la lucha contra toda forma de discriminación, difundió un comunicado en el que manifestó su enérgico repudio.
Bajo el título “El odio no puede seguir avanzando”, la organización sostuvo que las imágenes y los videos que circularon públicamente muestran una situación absolutamente repudiable y que obliga a levantar la voz frente a una realidad que atraviesa a las personas trans en todo el país.
Desde el espacio radical señalaron que este tipo de episodios no pueden interpretarse como hechos aislados y advirtieron sobre las consecuencias que pueden generar los discursos de odio, la deslegitimación de las identidades y los cuestionamientos a derechos conquistados.
“No vamos a naturalizar la violencia ni a permitir que el miedo les quite el derecho a vivir libremente”, expresaron desde UCR Diversidad Nacional.
Asimismo, reclamaron justicia, protección y políticas públicas que garanticen condiciones de vida dignas para todas las personas. En ese sentido, remarcaron que los derechos humanos no son negociables y que la diversidad no puede convertirse en motivo de persecución ni de violencia.
Cómo fue el ataque en los Bosques de Palermo
De acuerdo con las reconstrucciones periodísticas y los testimonios de las víctimas, el episodio ocurrió durante la noche del domingo 1° y la madrugada del lunes 2 de noviembre, en inmediaciones de la avenida de los Ombúes y Andrés Bello, cerca del Lago de Regatas, en los Bosques de Palermo.
Según los relatos difundidos, entre 50 y 60 jóvenes, en su mayoría movilizados en bicicletas, llegaron hasta el sector donde se encontraban las trabajadoras sexuales trans. Primero se produjeron provocaciones y burlas y, posteriormente, los agresores regresaron y comenzaron a atacar a las mujeres con palos, piedras, conos de tránsito, escobas y otros elementos contundentes.
La agresión quedó registrada en videos realizados por los propios atacantes, quienes luego compartieron las imágenes en plataformas como Instagram y TikTok. Las publicaciones estuvieron acompañadas por expresiones transfóbicas y mensajes de burla que profundizaron la indignación ante la gravedad de lo ocurrido.
Como consecuencia del ataque, al menos seis mujeres resultaron heridas. Entre las lesiones denunciadas se mencionaron golpes en la cabeza y el rostro, heridas cortantes y una lesión particularmente grave en una de las víctimas, que sufrió daños en una oreja.
Una de las mujeres agredidas relató posteriormente que no sería la primera vez que el grupo aparece en el lugar para hostigarlas. También describió el temor que sienten ante la posibilidad de volver a encontrarse con los agresores.
Investigación y reclamo de justicia
La difusión de las imágenes provocó una fuerte reacción de organizaciones vinculadas a la diversidad sexual y los derechos humanos. Desde la Defensoría LGBT de la Ciudad de Buenos Aires y distintas entidades del colectivo se impulsaron acciones para identificar a los responsables y avanzar con las correspondientes presentaciones judiciales.
En tanto, la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas N.º 13 de la Ciudad de Buenos Aires inició una investigación de oficio y solicitó la recopilación de registros audiovisuales, además de la búsqueda de testigos. La investigación contempla, en principio, la posible comisión del delito de lesiones agravadas por haber sido cometidas por odio a la identidad de género.
El caso también generó repercusiones en el ámbito artístico y social, con expresiones públicas de repudio de figuras como Lali Espósito, María Becerra y Emilia Mernes, quienes reclamaron respeto, visibilización y garantías para la comunidad LGBTIQ+.
Un llamado a frenar la violencia
El pronunciamiento de UCR Diversidad Nacional se suma a los numerosos reclamos que surgieron tras conocerse las imágenes de las agresiones. La organización puso el foco en la responsabilidad social e institucional frente a los discursos discriminatorios y en la necesidad de evitar que la violencia se naturalice.
El episodio vuelve a instalar el debate sobre la protección de las personas trans, el respeto por la identidad de género y la necesidad de garantizar que todas las personas puedan transitar y desarrollar su vida sin sufrir agresiones ni discriminación.
“Los derechos humanos no se negocian y la diversidad no se castiga”, concluyó el comunicado de UCR Diversidad Nacional, con un mensaje que reclama justicia y políticas públicas para que hechos de esta naturaleza no vuelvan a repetirse.



