En el marco de la expectativa que genera la visita del Papa León XIV a la Argentina, monseñor Ariel Torrado Mosconi, obispo de la Diócesis de Nueve de Julio, compartió un mensaje de bienvenida al Santo Padre y convocó a toda la comunidad a vivir este acontecimiento como una oportunidad para renovar la fe, fortalecer la espiritualidad y reflexionar sobre los valores esenciales de la vida.
En diálogo con Cadena Nueve, el obispo expresó la importancia de que desde Nueve de Julio también se acompañe espiritualmente la llegada del Pontífice. En ese sentido, señaló que el Papa llega para todos los argentinos con una misión central: confirmar a sus hermanos en la fe.
“Qué lindo es que nosotros aquí desde Nueve de Julio tengamos esta preparación espiritual, abramos nuestro corazón para que realmente podamos recibir con profunda alegría y con deseo de renovar la fe”, manifestó.
Torrado Mosconi consideró que la visita representa una oportunidad para hacer una pausa frente al ritmo acelerado de la vida cotidiana, las preocupaciones materiales y las dificultades personales y familiares. Por eso, propuso vivir estos días como un gran retiro espiritual para toda la Argentina, poniendo nuevamente en el centro aquello que da sentido a la existencia.
La dignidad humana frente a los desafíos tecnológicos
Durante la entrevista, el obispo también se refirió a los principales ejes del mensaje que viene transmitiendo el Papa León XIV, especialmente en relación con la paz, la dignidad de la persona y los desafíos que plantea el avance tecnológico.
Recordó que la elección del nombre León XIV remite al pontificado de León XIII, quien debió afrontar las transformaciones sociales y económicas de la Revolución Industrial.
En ese paralelismo histórico, explicó que el actual Pontífice reconoce que la Iglesia tiene por delante el desafío de acompañar a la humanidad en una nueva revolución tecnológica, marcada especialmente por el desarrollo de la inteligencia artificial.
En ese contexto, Torrado Mosconi destacó la importancia de defender el valor de la persona humana y evitar que los avances tecnológicos desplacen aquello que constituye la esencia del ser humano.
Según expresó, el mensaje del Papa invita a colocar a Dios y al hombre, creado a su imagen, en el centro de la vida y de las preocupaciones de la sociedad.
Un llamado a desarmar los corazones y construir la paz
Otro de los aspectos centrales de la conversación fue el mensaje de paz que impulsa León XIV en un escenario internacional atravesado por guerras, enfrentamientos y conflictos.
El obispo consideró que ese llamado también tiene una profunda aplicación en la vida cotidiana de los argentinos, donde muchas veces las diferencias y las situaciones de violencia terminan generando divisiones.
En ese sentido, destacó una de las invitaciones del Santo Padre: desarmarse.
Pero aclaró que ese concepto no se limita a las armas que provocan la muerte, sino que también alcanza a las palabras, los gestos y las actitudes que lastiman, enfrentan y dividen.
La propuesta, sostuvo, es construir vínculos basados en el respeto, el cuidado del otro y la fraternidad.
La Catedral de Nueve de Julio será punto de encuentro para seguir las celebraciones
Ante la posibilidad de que numerosos vecinos viajen a Luján para participar de las actividades vinculadas con la visita papal, monseñor Torrado Mosconi invitó especialmente a quienes permanezcan en la ciudad a compartir comunitariamente las celebraciones.
La propuesta es que la comunidad pueda reunirse en la Iglesia Catedral para seguir las misas a través de una pantalla, en un clima de oración y fraternidad.
El obispo remarcó que la intención es que este acontecimiento no se viva de manera individual o aislada desde los hogares, sino como una verdadera experiencia comunitaria.
Por eso, convocó a los fieles a participar de las celebraciones previstas para el lunes, martes y miércoles, correspondientes a las misas que se realizarán en Buenos Aires, Córdoba y Luján, respectivamente.
“Están todos invitados, como dice el lema del Papa: bienvenidos todos”, expresó.
Un encuentro personal con el Papa León XIV
Uno de los momentos más significativos para la Diócesis de Nueve de Julio será el encuentro que monseñor Ariel Torrado Mosconi mantendrá personalmente con el Santo Padre.
El propio obispo confirmó que la Conferencia Episcopal Argentina le encomendó una tarea especial: participar de la organización del encuentro personal del Papa con los obispos argentinos.
La reunión tendrá lugar el lunes por la tarde en la Catedral de Buenos Aires. Allí, los obispos compartirán la oración de vísperas y, posteriormente, cada uno tendrá la posibilidad de acercarse personalmente a saludar al Pontífice. La jornada concluirá con una cena compartida en el arzobispado porteño.
Se trata de una instancia de especial significado para la Iglesia diocesana, ya que el obispo de Nueve de Julio tendrá la oportunidad de representar también las intenciones y las oraciones de toda su comunidad.
“Vamos a llevar en el corazón a todos los nuevejulienses”, aseguró Torrado Mosconi, al expresar que pedirá junto al Santo Padre por las familias y por cada uno de los integrantes de la diócesis.
Una experiencia que quedará en la memoria
Sobre el cierre de la entrevista con Cadena Nueve, el obispo anticipó que, una vez concluida la visita papal, compartirá con la comunidad una síntesis de las experiencias y vivencias de estos encuentros.
Reconoció que será un momento muy significativo en su vida personal y en su camino de fe. Incluso recordó una experiencia de hace casi cuatro décadas, cuando tuvo la oportunidad de ver al papa Juan Pablo II durante su visita, aunque desde una distancia considerable.
Aquella imagen, según contó, dejó una huella profunda en su vida espiritual.
Ahora, la posibilidad de encontrarse personalmente con León XIV representa una nueva experiencia que espera vivir como un momento de gracia, no solamente para él, sino también para toda la Iglesia y la comunidad de Nueve de Julio.
La entrevista dejó un mensaje central: la visita del Papa no debe ser solamente un acontecimiento histórico o institucional, sino una oportunidad para reencontrarse con la fe, recuperar el valor de la dignidad humana y trabajar por una sociedad donde la paz, el respeto y la fraternidad ocupen un lugar central.



