Guillermo “Grillo” Rodríguez, director de la Escuela N.º 10, participó del programa Despertate, que se emite por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV, donde abordó distintos temas vinculados con la realidad educativa, el uso de las nuevas tecnologías en las aulas, el vínculo entre la escuela y las familias y la importancia de las políticas públicas para mejorar la calidad de vida de la comunidad.
Durante la entrevista, el docente puso especial énfasis en uno de los debates que atraviesa actualmente al sistema educativo: la utilización de teléfonos celulares por parte de los estudiantes. Al respecto, consideró que se trata de una cuestión compleja, que no admite respuestas únicas y que requiere analizar las particularidades de cada institución.
Celulares en las aulas: entre la herramienta pedagógica y la distracción
Rodríguez reconoció que los teléfonos móviles pueden convertirse en recursos útiles para el aprendizaje, pero advirtió que también representan una fuente permanente de distracción para los alumnos.
“Si me tengo que poner en un lugar, teléfono sí o teléfonos no, me pongo en el teléfono no”, expresó al plantear cuál sería su posición si tuviera que elegir entre permitirlos o prohibirlos. Sin embargo, aclaró que también considera posible encontrar alternativas intermedias que permitan regular su utilización sin desconocer las posibilidades pedagógicas de la tecnología.
En ese sentido, explicó que en la Escuela N.º 10 se implementa una modalidad que consiste en guardar los celulares en una caja, en un lugar determinado, y autorizar su uso solamente en momentos específicos de la jornada.
“En mi escuela se deja en una caja, en un lugar, y se autoriza solo el uso en determinados momentos del día. A mí me funciona de esa manera y la verdad que no tenemos problema”, señaló.
El director reconoció que la experiencia no necesariamente puede replicarse de la misma forma en todas las instituciones. Según indicó, existen escuelas y países que adoptaron diferentes mecanismos para regular los dispositivos: desde sistemas tecnológicos que bloquean los teléfonos hasta modalidades más sencillas de resguardo o propuestas que los incorporan como herramientas de consulta y aprendizaje.
Para Rodríguez, la clave está en encontrar una respuesta adecuada a cada realidad institucional. Aunque admitió que las soluciones intermedias demandan más trabajo, diálogo y compromiso, sostuvo que pueden generar resultados satisfactorios cuando se construyen con la participación de los estudiantes y de toda la comunidad educativa.
El papel de las familias y los acuerdos de convivencia
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la necesidad de fortalecer el acompañamiento familiar para que las normas de convivencia vinculadas con el uso de los celulares puedan cumplirse.
Rodríguez remarcó que las decisiones sobre la utilización de los dispositivos deben formar parte de acuerdos institucionales conocidos y respaldados por docentes, estudiantes y familias.
“Ahí necesitamos mucho el acompañamiento de las familias”, afirmó.
El director explicó que establecer reglas dentro de la escuela no siempre resulta suficiente. Para que las medidas funcionen, es necesario que los adultos responsables comprendan su propósito y acompañen las decisiones adoptadas por la institución.
En ocasiones, señaló, los acuerdos se elaboran, pero luego aparecen dificultades para sostenerlos en la práctica. Por eso consideró fundamental que la relación entre la escuela y el hogar se base en el diálogo, la responsabilidad compartida y la continuidad de las pautas acordadas.
El uso de las pantallas, agregó, constituye uno de los grandes desafíos educativos actuales, especialmente porque atraviesa la vida cotidiana de niños y adolescentes mucho más allá del horario escolar.
En esa línea, advirtió sobre el efecto que pueden tener las notificaciones y la sola presencia del teléfono durante una clase, incluso cuando el aparato permanece guardado. Según explicó, la posibilidad de recibir un aviso puede interrumpir la atención del estudiante y dificultar su regreso a la actividad que estaba desarrollando.
Frente a esta realidad, insistió en que el debate no debería reducirse exclusivamente a una prohibición o a una autorización general, sino avanzar hacia criterios claros, consensuados y sostenibles.
La obra pública y la importancia de un Estado presente
La conversación también se trasladó a la actualidad política y a la visita del gobernador bonaerense Axel Kicillof a la región, en el marco de una actividad que incluyó la entrega de computadoras a estudiantes de escuelas rurales.
Rodríguez valoró la presencia del Gobierno provincial y destacó la importancia de que los distintos niveles del Estado mantengan canales de diálogo con los municipios y las comunidades.
“Contar con un gobierno provincial que está presente, que nos escucha, que nos atiende y da algunas soluciones es súper importante”, expresó.
El director aclaró que ningún gobierno resuelve todos los problemas y que siempre existen necesidades pendientes. Sin embargo, consideró que la disposición para escuchar, acompañar y ofrecer respuestas concretas constituye un aspecto fundamental de la gestión pública.
En ese marco, mencionó obras y servicios que impactan directamente en la vida cotidiana de los vecinos, como la llegada del gas natural a Patricios, el centro de atención primaria de la salud y la Escuela de Educación Artística, institución que destacó tanto por sus instalaciones como por el trabajo pedagógico que desarrolla.
Sobre esta última, resaltó el entusiasmo de los estudiantes y el compromiso de los docentes. También compartió su experiencia personal como padre de jóvenes que participaron durante años en las actividades de la institución.
“Es maravilloso”, manifestó al referirse al impacto que tiene la educación artística en la formación de los chicos.
A partir de esos ejemplos, sostuvo que la obra pública debe analizarse en función de los beneficios que produce en la comunidad y de las respuestas que ofrece a necesidades concretas.
La autovía de la Ruta Nacional 5, otro de los temas de la agenda
Durante el intercambio, Rodríguez también se refirió a la necesidad de avanzar con la transformación de la Ruta Nacional 5 en autovía, una obra largamente reclamada por los usuarios y las comunidades de la región.
El docente manifestó su escepticismo respecto de que el proyecto pueda concretarse bajo la actual orientación del Gobierno nacional y vinculó su planteo con las discusiones sobre el financiamiento y la continuidad de la obra pública.
Más allá de las posiciones partidarias, remarcó que las obras de infraestructura deben evaluarse por su impacto en la seguridad, la conectividad y la calidad de vida de los habitantes.
En ese sentido, defendió la necesidad de que las inversiones públicas se realicen con los controles correspondientes y con una planificación que permita responder a las demandas sociales.
También consideró importante que los representantes políticos mantengan una mirada centrada en las necesidades de los vecinos, independientemente de las diferencias entre los distintos espacios.
La gestión municipal: escuchar, acompañar y anticiparse a los problemas
Al analizar la relación entre el Gobierno provincial y el municipio de Nueve de Julio, Rodríguez destacó el valor de que una administración reconozca el acompañamiento recibido de otro nivel de gobierno, aun cuando existan diferencias políticas.
A partir de las expresiones de la intendenta María José Gentile durante la visita del gobernador, interpretó que el reconocimiento del trabajo conjunto constituye una señal de la importancia de priorizar los intereses de la comunidad.
No obstante, consideró que ese mismo criterio debe aplicarse a la gestión local.
El director planteó que uno de los aspectos que requieren mayor atención en Nueve de Julio es la cercanía con los vecinos, especialmente en las localidades y los distintos barrios del distrito.
Según expresó, existen reclamos vinculados con la necesidad de que el municipio no solamente intervenga cuando aparece un problema, sino que también pueda anticiparse a las dificultades y actuar antes de que se agraven.
“Hay mucho reclamo vecinal justamente con esto de no estar, de no anticiparse los problemas, de no estar tan cerca en el momento que suceden”, señaló.
Para ilustrar su planteo, utilizó una comparación futbolística: no alcanza con actuar después de recibir un gol; también es necesario trabajar para evitar que ocurra.
Rodríguez reconoció que anticiparse a los problemas no es una tarea sencilla, pero sostuvo que debe formar parte de la planificación de cualquier gobierno que busque mejorar la vida cotidiana de la población.
Computadoras para estudiantes: una oportunidad para aprender
Otro de los temas destacados fue la entrega de computadoras a estudiantes de escuelas rurales durante la visita del gobernador bonaerense.
Rodríguez valoró la iniciativa y puso el foco en el impacto que puede tener la llegada de un equipo informático a hogares donde el acceso a una computadora resulta limitado.
“Uno debe dimensionar la importancia que tiene el acceso a una computadora para los chicos”, sostuvo.
En su análisis, explicó que estos dispositivos amplían las posibilidades de aprendizaje, permiten acceder a contenidos educativos y ofrecen nuevas alternativas para la recreación y el desarrollo personal.
También señaló que, aunque los equipos tecnológicos pueden sufrir desperfectos y requieren mantenimiento, su incorporación representa una oportunidad significativa para los estudiantes y sus familias.
El director vinculó esta política con las experiencias de distribución de computadoras impulsadas en años anteriores, como el programa Conectar Igualdad, y destacó la importancia de sostener iniciativas que faciliten el acceso a la tecnología, especialmente en contextos rurales.
La entrega de computadoras, remarcó, no debe observarse solamente como la distribución de un equipo, sino como la posibilidad de incorporar una nueva herramienta al hogar y ampliar las oportunidades educativas de los jóvenes.
El ciclo lectivo entra en su etapa final
En el tramo final de la entrevista, Rodríguez se refirió al desarrollo de las actividades escolares y al avance del ciclo lectivo.
Explicó que las instituciones transitan la segunda mitad del segundo cuatrimestre y que ya se entregaron las notas preliminares, destinadas a orientar a las familias sobre la trayectoria educativa de los estudiantes.
En términos generales, señaló que el trabajo avanza con normalidad, aunque reconoció que la educación actual presenta desafíos permanentes relacionados con el aprendizaje, la enseñanza de los contenidos, la incorporación de las tecnologías y el abordaje de los ejes transversales.
También hizo referencia a las actividades vinculadas con la Semana de las Artes y a los actos escolares previstos por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural.
Sobre esta última conmemoración, expresó sus reparos frente a la utilización de la denominación “Día de la Raza”, al considerar que el concepto resulta anacrónico en el contexto actual.
Si bien reconoció que los cambios de nombre en las fechas conmemorativas pueden generar distintas opiniones, sostuvo que es necesario revisar el lenguaje utilizado para abordar la historia y la diversidad cultural.
Educación, compromiso y trabajo conjunto
La participación de Guillermo “Grillo” Rodríguez en Despertate dejó planteados varios de los debates que atraviesan a las escuelas y a la comunidad de Nueve de Julio: cómo regular el uso de los celulares, de qué manera fortalecer el vínculo entre las familias y las instituciones, qué oportunidades ofrece el acceso a la tecnología y cuál debe ser el papel del Estado frente a las necesidades sociales.
A lo largo de la entrevista, el director insistió en que las soluciones requieren diálogo, compromiso y participación. Tanto en el ámbito educativo como en la gestión pública, consideró que escuchar, acompañar y trabajar de manera coordinada son condiciones fundamentales para alcanzar resultados duraderos.
En un escenario de transformaciones tecnológicas y demandas sociales crecientes, su planteo apuntó a una idea central: las respuestas más efectivas son aquellas que contemplan la realidad de cada comunidad y se construyen con la participación de quienes forman parte de ella.



