
Este martes 8 de septiembre se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de la Alfabetización, una jornada que busca poner en primer plano el valor de la educación como herramienta para el desarrollo individual y colectivo.
La fecha fue establecida en 1965 y, con el paso de los años, el concepto de alfabetización fue ampliándose. Ya no se trata únicamente de adquirir las capacidades básicas de lectura y escritura, sino también de comprender, interpretar información y utilizar de manera adecuada las nuevas tecnologías.
En el contexto actual, esa transformación adquiere una importancia particular. Gran parte de las actividades cotidianas pasan por una pantalla: realizar un trámite, acceder a información, estudiar, buscar empleo, comunicarse, administrar una cuenta bancaria o incluso reconocer si una noticia es verdadera o falsa requiere contar con determinadas competencias.
Por eso, hablar de alfabetización también significa hablar de autonomía, inclusión y oportunidades.
Leer y escribir para desenvolverse en la sociedad
La alfabetización constituye una de las bases para la participación plena en la sociedad. Permite comunicarse, acceder a conocimientos, comprender derechos y obligaciones y tomar decisiones con mayor independencia.
Una persona que puede leer, escribir e interpretar textos tiene mayores herramientas para desenvolverse en ámbitos educativos, laborales y sociales. A su vez, esas capacidades contribuyen a ampliar las posibilidades de acceder a un empleo, desarrollar un emprendimiento o continuar una trayectoria educativa.
En este sentido, la alfabetización no representa solamente un aprendizaje escolar. Es una herramienta que acompaña a las personas durante toda la vida.
La alfabetización digital, un nuevo desafío
El avance de Internet y de las tecnologías de la información incorporó un nuevo desafío: la alfabetización digital.
Tener acceso a un teléfono, una computadora o Internet no significa necesariamente saber utilizar esas herramientas de manera segura y provechosa. También es necesario comprender cómo buscar información, evaluar fuentes, proteger datos personales, realizar trámites y aprovechar los recursos disponibles.
La brecha digital puede profundizar desigualdades ya existentes cuando determinados sectores de la población no cuentan con conectividad, dispositivos o conocimientos suficientes para desenvolverse en el entorno tecnológico.
La experiencia de la pandemia de COVID-19 dejó esta situación especialmente expuesta. La suspensión de las clases presenciales obligó a trasladar buena parte de las actividades educativas al ámbito virtual y evidenció las diferencias existentes en el acceso y uso de las tecnologías.
Educación, inclusión y desarrollo
La alfabetización también está vinculada con los objetivos internacionales de desarrollo sostenible. Mejorar las oportunidades educativas permite fortalecer la autonomía de las personas y generar condiciones para sociedades más igualitarias.
Las estrategias impulsadas en los últimos años han puesto especial atención en jóvenes y adultos que quedaron al margen de los sistemas educativos, así como en poblaciones vulnerables, mujeres y niñas, pueblos indígenas, migrantes y refugiados.
En todos esos casos, aprender a leer, escribir, comprender y utilizar las herramientas disponibles puede significar ampliar las posibilidades de participación social y económica.
Una tarea que comienza en lo cotidiano
El Día Internacional de la Alfabetización funciona así como una oportunidad para recordar que educar no es solamente transmitir conocimientos, sino brindar herramientas para que cada persona pueda desenvolverse con mayor libertad y autonomía.
Enseñar a leer un cuento, acompañar a un niño en sus primeros aprendizajes, ayudar a una persona mayor a realizar un trámite digital o compartir conocimientos sobre una herramienta tecnológica son acciones sencillas que también contribuyen a reducir las distintas formas de analfabetismo.
La fecha, entonces, no solo mira los avances alcanzados. También plantea un desafío vigente: garantizar que nadie quede afuera de un mundo en el que aprender, comprender y acceder a la información resulta cada vez más necesario.


