
Los acontecimientos de la historia Argentina se dirigen hacia las elecciones presidenciales del próximo año según un ritmo acelerado que busca frenar con los talones y utiliza el freno de mano para acelerar desmesuradamente.
Una frase alocada de un país enloquecedor que transita dramáticamente como tragedia rasgos de comicidad.
Depresión es la legalidad que, desde el destino, encauza predestinando.
Los índices de salud mental así lo hacen notar. El tema es que la depresión es económica. No fue posible continuar con el derrotero de las notas de opinión de hace meses en el que señalaba el lanzamiento del Challenger y, aunque muchos no sabían su destino, no era difícil notarlo.
El presidente Milei dijo el primer día de su mandato que de la crisis saldríamos trabajando menos.
Ni sus partidarios ni la oposición, ni la ciencia, ni los colegios de profesionales, ni los sindicatos hicieron advertencias sobre lo que ocurriría con ese tratamiento. Pero sí lo hicimos desde Cadena Nueve. El propulsor derecho (no por cualquier cosa ese lado: rienda derecha de la Escuela Austríaca, no como neoliberal en este caso sino como anarco capitalista; con rienda izquierda de la misma Escuela, como socialdemócrata) del globalismo siempre asciende errático (como puede notarse con Kast en Chile).
Se pasó de que pagábamos tarifas ridículas a notar que es ridículo lo que pagamos de tarifas de servicios (electricidad y gas, internet, telefonía, expensas).
¿Por qué? Porque el gobierno actual (también el de Alberto, también Axel, hasta hace poco Cristina y también la Cámpora, no solo el Pro y la izquierda) es pro Chino.
Y donde entra China, caen los salarios de los trabajadores de inmediato y, en el corto y mediano plazo, cierran las empresas. Política central de China, para luego reemplazar comercios y empresas con sus empresarios y cobrar lo que se les viene en gana como precios. Avanzando con precios depredación por debajo de los costos, también de ellos, que subsidian los trabajadores chinos con sus salarios mientras viven incómodamente.
Para colmo, Milei pidió dinero prestado a Bessent y ese dinero pagó importaciones chinas, cuando Bessent advirtió que eso no podía pasar y que, además, debía cancelarse el swap con China. Que, claro está, renovó Milei en las últimas semanas y que, Estados Unidos, comenzó a “facturar” con “carpetazos” (Cerimedo) para darle el vuelto a Caputo y Milei.
¿Se entiende que con el poder no se jod.? ¿Por qué otro motivo que salvar su vida Maduro, luego de “birlarle” 60 mil millones de dólares a los chinos, tuvo que inventar su secuestro por parte de Trump?
Algunos creen que alcanza con tener una pistola para tener poder: eso es nada al lado del poder de verdad. Y Estados Unidos no es para tomarlo en broma. Por eso se retirarán las “inversiones” de los títulos en las bolsas de valores.
Para colmo, Milei y Caputo creen que los banqueros también serían “bebés de pecho”: la depresión llevó a las familias y trabajadores a endeudarse, mientras se ocupaba de destruir el trabajo (Milei) y ahora no pueden devolver los préstamos: dinero de los depositantes en los Bancos ¿cuánto falta para que los banqueros vayan a buscar al presidente a Olivos para tomarlo del cuello para acomodárselo (si vale la chanza)?
Es decir, el problema no es de recaudación sino de la falta de trabajo, porque primero destruyeron el valor del patrimonio y luego destruyeron el trabajo.
En una escala graduada destructiva ascendente desde enero de 2014: Axel con Cristina, Mauricio con Caputo, Alberto con Guzmán y Milei (con otra vez) Caputo.
Pero, esta nota trata del destino de nuestro Distrito.
La Intendente está en un brete adicional. Por un lado la tiene fácil, porque el peronismo no es más peronista que pro chino (algo así como un peronismo antiperonista); sí, es pro Chino. Pero, por otro lado ella surge del PRO, que también es pro… digo, pro Chino (el PRO).
En tal caso, ella que ejerce como nacionalista para que la memoria industrial del distrito se exprese en su máxima capacidad, pero está rodeada de partidos políticos antiindustrialistas (eso es China para nosotros).
Es decir, nos vuelca a su brete adicional por añadidura: por consecuencia encadenada a sus decisiones.
Tiene a favor que es creible, además de (tal vez) ser el único cuadro político estratégico y la única que está liderando al Distrito y en parte a la sección electoral.
Así que, es muy probable, que más allá del partido en el que se apoye para las próximas elecciones, tendremos que creerle que no se volverá pro China y que seguirá defendiendo a las empresas y trabajadores nuevejulienses con ánimo de industrializar hasta a las mascotas.
De lo contrario, que Dios nos ayude.


